Aakbe

y Diemeret. Puntos del globo donde según dice la Sunna o Sonna musulmana, el diablo se apareció a Abraham, Agar e Ismael, para disuadir a Abraham de obedecer a Dios en el sacrificio que le había mandado hacer de su propio hijo Isaac. Los peregrinos, cuando van y vuelven de La Meca arrojan en estos parajes siete piedras maldiciendo al diablo, y diciendo cada vez: '¡Dios es grande!'.
 
Volver