Lex Cornelia iudiciaria

(siglo I a.C.). Ley de Sila, devolviendo al Senado el control exclusivo de los tribunales, que, durante tantos años, habían supuesto un campo permanente de tensiones entre senadores y caballeros, como paso previo para una reorganización del aparato judicial. Por primera vez en la historia de Roma, se creó un derecho penal, en la forma de tribunales perpetuos para juzgar los distintos tipos de crímenes, compuestos de jurados del orden senatorial, presididos por un pretor.
 
Volver