PRESENTACIÓN Y MANEJO DEL BUSCADOR

El origen de este Diccionario, que no se concibió para ser publicado, fueron notas personales recogidas para no olvidar o terminar de conocer un personaje, una institución, un lugar, una unidad de medida, etc..

Se trata de un trabajo de compilación, de búsqueda de información, en el que los autores, legos interesados, no tienen probablemente más mérito que el de su tenacidad y paciencia para reunir a lo largo de muchos años, informaciones de fuentes diversas sin aportaciones personales, guardando un estilo que al haberse publicado ya, podemos decir que esperamos sea del gusto de quien lo utilice.

Para ello no hacían falta, o nos lo pareció, referencias sobre la procedencia de la información, lugar de la misma en un texto, autor o autores, etc. salvo en media docena de casos.

Cuando avanzado el tiempo creció el contenido y sentimos la necesidad de recoger la procedencia, era demasiado tarde por el riesgo de aparentar falta de rigor en aquellos registros en los que ya no era posible localizar la fuente.

Por esta razón y salvo en algún caso muy concreto, de evidente originalidad, no se citan fuentes, salvo autores clásicos tales como por ejemplo Jenofonte, Plinio, Polibio, Pausanias, etc.

Ello no menoscaba el rigor con el que se han trabajado y contrastado las informaciones recogidas, que proceden de textos universitarios, colecciones de Editoriales especializadas, profesores de Universidad y publicaciones de especialistas en cada materia. A todos ellos, que no podemos citar por las razones expuestas y por su elevado número, les pedimos comprensión y les ofrecemos nuestro reconocimiento.

El valor de aquellas primeras notas, convertidas hoy en el presente diccionario, que no entra ni quiere entrar en competencia con ningún otro, es el de servir de ayuda a estudiantes con un nivel medio-alto, ofreciendo muchas palabras en un soporte electrónico, más de 64.000, cuya búsqueda en papel resultaría fatigosa al ocupar muchos tomos, sobre todo si una palabra nos remite a otras dos, tres o más, en diferentes tomos. Tampoco Internet resuelve el problema si hay que utilizar diccionarios de pago, o si la búsqueda de ciertos términos resulta complicada y larga, aunque las explicaciones que se pueden recoger en algunos casos pueden ser muy exhaustivas; todo ello sin tener en cuenta el problema que suponen las traducciones de otros idiomas, pobres y en ocasiones ininteligibles.

El diccionario recoge hasta el siglo V de nuestra Era, con alguna excepción, personas, lugares, pueblos, unidades, cargos oficios u ocupaciones, grupos, etc., de Grecia, Roma, Oriente Próximo, Europa, Egipto, Iberia o África, además de mitología. Aún cuando haya muchos registros que simplemente remiten a otros, o aportan escasa información por no existir más, la información existente en el diccionario es muy grande, con varios miles de páginas que cubren un folio, o más.

En las más de 64.000 entradas, palabras o registros de este diccionario único, grosso modo pueden encontrarse:

                 + 10.000 nombres propios

                 + 17.000 entradas de mitología

                 + 18.000 lugares (ciudades, ríos, comarcas, montes)

                 +   2.000 cargos, profesiones, ocupaciones, oficios, .....

                 +   2.000 nombre de pueblos o tribus

                 +      800 unidades monetales, peso, capacidad, organizativas, etc.

de Europa, Grecia, Roma, Iberia, Egipto, Oriente próximo o África.

 

Diseño

Hemos creído que podía ser una aportación interesante, reunir historia con mitología en un solo diccionario con posibilidad de búsqueda rápida, para facilitar, entender mejor o ilustrar la comprensión de un personaje, una costumbre u otras cuestiones.

Se han evitado al máximo los puntos y aparte. Pero hay muchas palabras que en su descripción contienen varios párrafos que el “Sistema” no ha respetado y ha puesto seguidos. Para recuperarlos basta con clicar dos veces en la palabra. Ejemplo: Caesaraugusta.

La descripción de una palabra, se inicia muchas veces con otros nombres usuales para esa misma palabra, la explicación de “alias” o de un cognomen, su nombre en latín si existe o se conoce y el siglo en que vivió si se trata de una persona. Seguidamente se describe, en el caso de una persona su vida, contexto histórico y hechos significativos, para terminar con un Ver, xxxxx, que nos remite a otros registros donde encontrar aclaraciones, personas o cosas relacionadas, que en general, no han sido citadas en ese registro, pero que sirven para ampliar la consulta remitiendo a otras palabras que guardan relación con la que es objeto de búsqueda.

En un registro aparecen nombres que no están acompañados de (Ver), pero que en muchos casos forman parte del Diccionario y se pueden / deben consultar.

Diferentes modos de escritura o diferentes nombres de una misma persona, lugar u otros, remiten todos a un mismo nombre. Por ejemplo:

Rabaef, Baka, Baefre, Bicheris y Bakare      a BAUFRE

Dirraquio o Dyrrachium o Dyrrhachium         a EPIDAMNO

Taduhepa o Tadu-Khepa                               a TADU-JEBA

Siempre con el deseo de facilitar la búsqueda, algunos prefijos han sido agrupados en uno sólo. Así Assur = Asur; Ashur = Asur. Si se desea buscar Ashurbanipal, habrá que escribir Asurbanipal. En esa misma línea Ank = Anj. El conocimiento del diccionario aporta la solución a otros casos.

Hay muchas palabras que remiten a otra, apareciendo a continuación una pequeña explicación entre paréntesis. Por ejemplo, se busca:

            AALU y aparece Aaru (los campos de Aaru, era el paraíso donde reinaba Osiris, según la mitología egipcia).

Siempre, en todos los casos, hay que buscar la palabra a la que se remite, en este ejemplo Aaru, cuya descripción comienza con "Los campos de Aaru, era el paraíso donde reinaba Osiris, según la mitología egipcia ………. etc.".

Cuando aparecen letras especiales en los nombres o acentos en consonantes, tales como ð ş ă  ī  ã  ţ ĕ č  ã ő  ǎ  ć  ń  Č  ő å  Å  ß  ă Ć ... etc., siempre en aras a facilitar la búsqueda, se ha optado por no escribir estos caracteres; así, Albeşti, aparecerá siempre escrito como Albesti, o Cǎlugǎreni como Calugareni, o Colţeşti como Coltesti, etc, etc.

Cuando un asentamiento, calzada, villa, fortificación u otros no tienen nombre particular o simplemente se desconoce, suelen ser nombrados por un topónimo o por el nombre de la villa o la ciudad moderna donde se encuentra u otros. En estos casos, el nombre dado aparece en mayúsculas. Así, LA OLMEDA, ALBOTA, WATLING STREET, etc.

Habiendo comprobado la existencia de errores en varias informaciones, independientemente de su procedencia o de su autor, que ya han sido corregidos, y a pesar del deseo de que el rigor esté presente en todo el trabajo, no debe producir extrañeza de que se haya podido arrastrar alguno de forma involuntaria, por lo que aún sin ser los autores de los mismos pedimos disculpas de antemano, al tiempo que rogamos su colaboración.

En muchos casos, se ha optado por utilizar aquellos términos castellanos que cuentan con un uso habitual y consolidado dentro de nuestra lengua, de forma que el mantenimiento estricto de su nombre original, los haría casi irreconocibles. En el resto, particularmente en términos latinos, se mantiene el original, o ambos.

No es un diccionario de arquitectura, ni de la Biblia, ni de judaísmo o de la iglesia católica, sin embargo pueden encontrarse algunos términos imprescindibles. Tampoco lo es de islamismo porque estaríamos en el siglo VI, que no es el ámbito temporal de la obra. No obstante, en este caso, no se ha querido dejar de aportar información básica de un tema tan importante.

 

Manejo

Al abrir el Diccionario aparecen tres casillas:

PALABRA --------- TODOS LOS CAMPOS --------- BUSCAR

Si busco una palabra y no se selecciona Palabra en la casilla TODOS LOS CAMPOS, la va a buscar en todos los lugares donde aparezca escrita.

Si por el contrario pedimos en TODOS LOS CAMPOS, que la busque en Palabra, lo hará solamente en este último campo.

Algunos ejemplos nos van a permitir entender este mecanismo de funcionamiento.

  1. Busco Corinto
    1. Escribo Corinto y selecciono en TODOS LOS CAMPOS, Palabra. Al buscar aparecen 14 palabras que contienen Corinto (Acrocorinto, Ardices de Corinto, Aristón de Corinto, Canal de Corinto, Corinto ……….. etc. etc.).
    2. Si al buscar esa misma palabra, en TODOS LOS CAMPOS no elegimos campo, van a aparecer 489 palabras que en su descripción aparece el nombre de Corinto.
  1. Busco Stonehenge
    1. Si tras escribir Stonehenge elijo Palabra en la casilla TODOS LOS CAMPOS, aparece un artículo.
    2. Si no elijo, el buscador consigue 6 artículos en los que se cita la palabra Stonehenge (Carnac, Edad de Bronce, Edad de Cobre, Megalito, Sorviodunum y Stonehenge) en los que figura esta palabra.
  1. Busco Miranda de Ebro
    1. Si lo hago en el campo palabra, no encuentro nada.
    2. Si busco en TODOS LOS CAMPOS, aparecen las palabras Autrigones, Bilibio, Haro la Vieja, Deóbriga y Vía XXXIV, en las que figura esta localidad burgalesa.
  1. Otro ejemplo: no recordamos el nombre latino de Benavente, Zamora; buscamos Benavente en Descripción, hasta encontrar Briceco.
  1. Otro ejemplo: hemos buscado la palabra Bannatia en el campo Palabra y no aparece; buscamos Bannatia en Descripción y sabemos que era un centro tribal de los vacomagi.
  1. Abundando aún más, imaginemos ahora que vamos a ir de viaje a Francia y queremos saber nombres antiguos de lugares galo-romanos, ríos u otros, en la región de Occitania. Escribimos esta última palabra y en TODOS LOS CAMPOS elegimos Descripción. Van a aparecer 220 palabras que contienen Occitania, junto con su nombre actual (en mayúsculas) si es que existe o se conoce.

Terminamos ya. Familiarizarse con el manejo y conocer las posibilidades que ofrece el diccionario no exige mucho tiempo. Estamos abiertos a todas las sugerencias de mejora que se nos quieran formular.

 

                                                                                                                                                       Miguel del Pie Rasines

 

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