Dicearco

(ca.350-296 a.C.). Filósofo de la escuela peripatética de Mesene. Pasó gran parte de su vida en Esparta. Fue alumno de Aristóteles y amigo de Teofrasto. Solo nos han llegado algunos fragmentos de su obra, pero tuvo una gran influencia y fue muy admirado por Eratóstenes, Cicerón, Flavio Josefo y Plutarco. En su obra se incluían tratados filosóficos; un diálogo titulado El alma, que hace referencia a la mortalidad y al carácter material del alma; un tratado titulado La destrucción de seres humanos, en el que considera que las personas son más responsables de su propia destrucción que la naturaleza; vidas de filósofos, incluido Platón; historia literaria sobre Homero y las disputas poéticas y musicales acerca de él; exposiciones sobre las tramas de las obras de los grandes dramaturgos Eurípides y Sófocles; una historia de la cultura titulada La vida de Grecia; un tratado sobre las constituciones de Atenas, Esparta, Corinto y Pelene, y otros diálogos y tratados. Su faceta más popular fue la de geógrafo y cartógrafo, realizando una serie de mapas y descripciones donde presentó el mundo conocido hasta la época. Esta información será de vital importancia para las campañas de Alejandro. Apoyándose en la distinción aristotélica entre vida práctica y vida especulativa, dio preferencia a la primera, sobre todo en el orden político. Negó toda inmortalidad.
 
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