Pilumno
Divinidad romana muy oscura. Se creía que, en las casas, protegía a los niños recién nacidos contra los maleficios del demonio Silvano. Estaba asociado en estas funciones a dos "diosas", igualmente oscuras: Intercidona y Deverra, la primera de las cuales debía su nombre a los "hachazos" simbólicos que se daban a la puerta, y la segunda, a la escoba con que se barría el umbral al nacer un niño. El nombre de Pilumno procedía, según parece, del mazo con que se golpeaba la puerta en dicha ocasión. El hacha, la escoba y el mazo pasaban por ser símbolos del cultivo: el hacha para derribar los árboles, el mazo para aplastar el grano, la escoba para barrer la era donde se trillan los cereales. Estos símbolos bastaban para ahuyentar a Silvano, el demonio salvaje. Pilumno aparece también al lado del dios Picumno, asimismo enigmático, cuyo nombre se ha relacionado con el de Pico (Ver). Es posible que Pilumno no sea el "dios del mazo", sino el "dios de la jabalina". Virgilio presenta a Pilumno como el abuelo de Turno y padre de Dauno. Se observará que, según una glosa de Festo, la palabra pilumnoe se encontraba en el canto de los Salios, y era generalmente interpretado como un adjetivo que significa "armado de jabalina". Ver, Picumno.

