Prostitución
En Atenas la prostitución era legal y estaba ampliamente difundida. Normalmente las prostitutas eran de origen extranjero, así como lo eran la mayor parte de las concubinas y cortesanas del período clásico, por ejemplo Aspasia, la amante milesia de Pericles. Se escalonaban desde las más baratas de El Pireo a las sofisticadas acompañantes de los simposios. Se empleaban esclavas para la prostitución sagrada en templos (Ver, Hieródulo), como en el caso del culto de Afrodita en Corinto. En Roma la prostitución masculina y femenina se practicaba oficialmente. Mesalina, la esposa de Claudio, es objeto de sátira por parte de Juvenal como la prostituta romana por antonomasia.

