Religión griega

La religión pública se centraba en el culto de los dioses del Olimpo gobernados por Zeus. Nuestro conocimiento de la religión procede en parte de la literatura y en parte de la arqueología. Muchas de sus creencias y prácticas se absorbieron en la religión romana y casi ninguna sobrevivió a la caída del paganismo. La religión privada se centraba en el culto de los muertos y en varios cultos mistéricos. Algunas de sus manifestaciones sobrevivieron en la religión popular de la era cristiana. En los períodos arcaico y principios del clásico la piedad estaba en el orden del día. En el siglo IV y siguientes se extendió cierto grado de escepticismo amparado por poetas y filósofos contemporáneos (Ver, Estoicos, Sofistas). )o()o( Religión pública )o( El más conspicuo testimonio conservado de la religión griega es arquitectónico. Un templo (Ver, Arquitectura griega) se dedicaba a un dios o diosa específico cuyo culto proporcionaba el centro para la religión pública de los alrededores. Era el lugar de residencia del dios y contenía su imagen. No servía para reunir a sus fieles que se congregaban ante el altar situado en el exterior del edificio. Los ritos tales como las ofrendas, libaciones, sacrificios y plegarias se desarrollaban ante el altar por sacerdotes que eran los servidores del dios. El propio santuario no siempre era un edificio, podía ser una cueva o árbol o cima de montaña. De forma análoga el objeto de culto no era necesariamente un dios, también podía ser un héroe (Ver, Héroe, Culto al). Se celebraban fiestas con periodicidad y proporcionaban a la comunidad local la ocasión para disfrutar de diversión y honrar a los dioses. Las procesiones con danzas e himnos eran un rasgo común; en ciertas ocasiones concursos atléticos, musicales o dramáticos formaban parte del programa festivo. Dado que se pensaba que los dioses intervenían en los asuntos humanos, también era necesario aplacarlos mediante las ofrendas y sacrificios. También era aconsejable consultarlos antes de tomar cualquier decisión importante, para ellos había oráculos que servían a intereses tanto públicos como privados. Fundamentalmente la religión pública en Grecia estaba vinculada inextricablemente a la organización de la polis. Era parte de la identidad social y política de la comunidad y como tal no se podía escapar a ella. En el período helenístico se desarrolló una nueva dimensión con la forma del culto al soberano. )o()o( Religión privada )o( Por debajo del nivel de la religión pública había toda una serie de subculturas religiosas que podían haber desempeñado un papel mucho más importante en las vidas de la gente común, pero sobre las cuales sabemos mucho menos. Las más importantes eran los cultos mistéricos (Ver, Eleusinos, misterios; Orfismo), que eran secretos e implicaban cierta clase de ceremonia iniciática. Debido a que requerían un grado de compromiso personal que iba más allá de las obligaciones propias de la pertenencia a la ciudad, es verosímil que estos cultos inspirasen un sentido de la responsabilidad y devoción mayores en sus seguidores que los cultos públicos. Otra expresión de la religión privada y de la identidad familiar se ve en el culto a los muertos (Ver, Enterramientos griegos). Las tradiciones asociadas con él presuponen una incuestionable creencia en la vida eterna en torno al cual tantos ritos privados tenían lugar. Si los oráculos eran los medios públicos a través de los cuales los dioses guiaban el comportamiento de los hombres, los presagios y sus interpretaciones por adivinos fueron su contrapartida privada (Ver, Adivinación). Puesto que los griegos no tenían escrituras reveladas, esos presagios eran el principal canal de comunicación regular con lo sobrenatural y su ignorancia hacía peligrar a los hombres. )o( Ver, Hermética, Isis.
 
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