Ishtar

Diosa acadia del amor, de la guerra y la fecundidad. Otorgaba la fecundidad a los hombres, animales y plantas. A causa de este aspecto de la diosa, sus templos eran escenarios de prostitución ritual. Es la diosa más importante de la antigua Babilonia, que es llamada también Astarté o Ashtoreth. Su nombre hace referencia a la estrella del amanecer o planeta (como la Venus latina). Los semitas la asimilaron a la Inanna sumeria, de similares atribuciones y carácter teológico. Por los mismos motivos se correspondía con Anat y Astarté, como se comprueba en el mito de Asertu. Los textos la denominan "diosa excelsa", "señora de los hombres", "gobernadora de cielos y tierra", "la primera entre los dioses", etc. Es considerada hija de Anu, dios de los cielos o del dios-luna, Sin, aunque algunos textos la citan como esposa de esta divinidad. Estas diferencias son debidas a las diversas escuelas teológicas de Mesopotamia. Junto con los dioses Sin y Shamash, formaba una tríada divina. En los mitos hurritas es hermana del dios Tesub. Ver, Irnini. Ishtar es ante todo la diosa del amor, particularmente del amor carnal. Relacionada con la reproducción, como inspiradora y compañera del hombre en el acto sexual, se distingue claramente de la diosa madre, de la genitora, a la que acabará suplantando. Es la Mujer por excelencia, bella, deseable, "que ama el placer y la alegría, llena de seducción, encanto y voluptuosidad", como dice un hermoso himno, pero también versátil, pérfida y colérica. No tiene un marido sino varios amantes (semidioses, como Dumuzi/Tammuz, o humildes mortales), a los que desprecia y rechaza pronto, enviándolos a los infiernos o transformándolos en animales repugnantes. Se la representa desnuda, sosteniéndose los pechos con las manos, y está rodeada de hieródulas (prostitutas sagradas) que llevan su nombre (ishtaritu); los alrededores de sus templos, donde se celebran ritos licenciosos, son frecuentados por cortesanas.
 
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