Itálicas
Lenguas. Subgrupo de lenguas dentro de la familia indoeuropea. Los dialectos itálicos se hablaban antiguamente en la Península Itálica, y se dividían en dos ramas principales: osco-umbra, que englobaba los dialectos osco, sabélico y umbro; y latina, que además del latín comprendía las variedades dialectales llamadas ausónicas (de las cuales el falisco era la más conocida). El latín representaba la lengua del Lacio, cuya capital era Roma. A medida que los romanos fueron incrementando su dominio sobre los territorios bañados por el Mediterráneo, la variedad hablada del latín (conocida como latín vulgar) se fue imponiendo progresivamente en las distintas zonas conquistadas, y ello tuvo como consecuencia más inmediata el surgimiento de las diversas lenguas románicas, que en su origen constituían simplemente variedades dialectales de este latín vulgar. Se trata del español, portugués (con su dialecto gallego), catalán, francés, provenzal, italiano, sardo, retorrománico, rumano (con su dialecto moldavo) y dálmata (lengua ya extinta). Dado que la evolución del latín a las lenguas románicas constituyó un proceso lento e imperceptible, resulta imposible decir con exactitud cuándo acabó uno y cuándo comenzaron las otras. Hacia el siglo V d. J.C. se habían iniciado ya las primeras divergencias geográficas, y es en el VIII cuando se pueden detectar diferencias inconfundibles en el vocabulario y la gramática de los diversos dialectos románicos que permiten hablar ya de lenguas distintas.

