Plata
La plata era menos popular que el oro para la joyería, aunque durante mucho tiempo fue el metal más raro y más valioso. Pero se utilizaba para monedas, para hacer vasos y pequeñas estatuas y posteriormente los romanos la usaron para uso doméstico, especialmente para la vajilla de mesa. Se dice que su introducción se debía a los fenicios. En la Grecia clásica se encontraba en el Ática, en donde se produjo en grandes cantidades en las minas de Laurio hasta el afio 413 a.C., en Macedonia (en el monte Pangeo), en Lidia y Cólquide. Los romanos explotaron minas de plata en Hispania, Cerdeña, Galia, Dacia y Britannia. El metal se martillaba para formar hojas que se ribeteaban o soldaban juntas. La decoración se añadía posteriormente por medio del grabado, estampillado o repujado. Otros efectos se conseguían mediante el bruñido o el niquelado. Ver, Nielado.

