Mortarium
(pl. Mortaria). Objeto de cerámica romano, generalmente utilizado en la cocina. El gusto culinario romano se decantaba a favor del uso de salsas, condimentos y sutil mezcla de hierbas y especias en los alimentos. A menudo, los ingredientes necesarios debían ser molidos, triturados, mezclados o desmenuzados, por lo que un fuerte cuenco con una pared interior granulada y rugosa era un utensilio esencial en la cocina. Tenían forma semiesférica o cónica, con arena gruesa o granos incrustados en su superficie interna. Su localización, es un indicador importante de la difusión de los métodos de preparación de alimentos romanizados. El mortatium se marcaba en el borde con el nombre del alfarero, lo que permite rastrear su difusión. Algunos tenían un pequeño agujero en la parte superior para permitir la descarga de líquidos, y que artísticamente aparecen como la boca de un león, un ratón o un murciélago. Mortaria aparecen en Britannia antes de la conquista romana. Existieron mortarium de gran tamaño, elaborados en bronce, para triturar y mezclar el mármol o la cal, que se empleaban para fabricar los conglomerantes de construcción o los revocos, como el estuco, por lo que también eran usados en construcción. La antigüedad de estos instrumentos se encuentra muy bien documentada en algunas obras la literatura antigua, tal como el "papiro Ebers" egipcio, que data del 1550 a.C. y que se considera como uno de los documentos más antiguos de medicina en el Antiguo Egipto, y también en el Antiguo Testamento (Números 11:8 y Proverbios 27:22). La palabra latina clásica mortarium degeneró en mortero en castellano y mortar en inglés.

