Águila bicéfala

Representación de origen mesopotámico. Aparece por vez primera, probablemente, en un cilindro-sello de Lagash, apoyando las garras sobre sendos leones. Por lo general, la gran ave se asocia también a ideas de grandeza o heroísmo. Pasó al arte hitita y al seléucida, llegando por último a la Edad Media occidental a través de Bizancio, donde probablemente se le atribuía un sentido análogo a Jano, en cuanto integración de las autoridades espiritual y temporal.
 
Volver