ATECA
El origen de Ateca como núcleo ininterrumpido y estable de población se sitúa alrededor del año 250 a.C., ya que por su situación geográfica es, desde antiguo, un lugar de paso obligado entre el valle del Ebro y la meseta en el camino que sube a través del Jalón y continúa por el valle del Henares. Por aquí discurría la calzada romana denominada Iter XXV descrita en el Itinerario de Antonino que unía Emerita Augusta (hoy, Mérida) y Cesaraugusta (hoy, Zaragoza) pasando por Toletum (hoy, Toledo). Fue ciudad celtíbera, en el centro del territorio de los belos. El termino municipal atecano alberga diversos hallazgos arqueológicos que abarcan desde el Edad del Cobre hasta el Medioevo. En el paraje natural de "Las Carcamas" se han localizado dos áreas con restos arqueológicos. En el paraje de "Las Balsas", en un pequeño barranco que desagua en el Jalón, afloran a la superficie numerosos fragmentos de cerámica moldeada a mano, sin torno, con formas de grandes cuencos de paredes gruesas y grandes vasijas decoradas con cordones. Cronológicamente pertenecen a la Edad del Hierro. Muy próximo a este lugar, en el paraje denominado "La Mora Encantada", aparecen cerámicas celtíberas con dibujos en bandas y círculos, piedras de molino y algunos fragmentos de cerámica medieval. Generalmente se la identifica con la Attakon nombrada por Ptolomeo aunque esta afirmación no está exenta de polémica, ya que las coordenadas con que identifica su situación no coinciden exactamente con las de la actual población. Algunos autores situaron en el pasado en Ateca la ciudad celtíbera de Alce, nombrada por Tito Livio. Los argumentos para sustentar esta afirmación son entre otros la cercanía al Moncayo, ya que Ateca se encuentra situada en pleno sistema Ibérico en pleno territorio de la Celtiberia, en territorio dominado por los belos, mientras que otras localizaciones se alejan mucho de Celtiberia, por lo que esta localización sigue siendo factible. También, que la descripción de la ciudad encaja con lo expuesto por Tito Livio, siendo una ciudad construida sobre un cerro, amurallada y con una ciudadela en lo alto. Además, el hecho de que deje de mencionarse Alce y no se vuelva a tener noticias hasta el siglo III. De época romana sólo han sobrevivido unas pocas monedas, una de ellas del emperador Teodosio. La villa se encuentra en el recorrido del Itinerario de Antonino Iter XXV, por lo que con toda probabilidad, bajo los sedimentos depositados por el río Jalón podría encontrarse enterrada la antigua calzada romana aún por descubrirse. Con la llegada de los visigodos en el 418 a la península, pasó a formar parte del Reino Visigodo de Tolosa pero aún federado dentro del Imperio romano, hasta que en 507 pasó a formar parte ya del Reino Visigodo de Toledo una vez totalmente desintegrado el Imperio. Hoy, Ateca, municipio perteneciente a la comunidad de Calatayud, provincia de Zaragoza, comunidad autónoma de Aragón, España. Ver, Attakon.

