Neferkare-Setepenre Rameses IX
(siglo XII a.C.). Faraón (1.127-1.109) del Imperio Nuevo y de la Dinastía XX (1.186-1.069). Sucesor de Rameses VIII. Aunque nada cierto se sabe de sus orígenes, al parecer fue hijo de Takhat, esposa del príncipe Mentuherkhepesef, hijo de Rameses III. A Rameses IX, llamado Khaemuaset I, y cuyo nombre de coronamiento (neswt bity) fue el de Neferkare-Setepenre, se le conocen numerosos hijos, entre ellos, Montuherkhepesef, Nebmaatre y, tal vez, Amonherkhepesef (el futuro Rameses X). Si bien en sus inscripciones no se hace mención de esposa alguna, se supone que hubo de serlo una reina Baketurel, no confundirla con la esposa de igual nombre de Rameses XI, conocida por haber sido leído su nombre en la tumba abandonada de Amenmes. Tras los breves y generalmente improductivos reinados de los sucesores de Rameses III, los diecisiete años de reinado de Rameses IX proporcionaron un gobierno más coherente en Egipto de cara a los problemas que estaban surgiendo en contra del progreso pacífico del país, tanto en el interior como en el exterior, a los que debía enfrentarse. Durante su reinado se descubrió el primero de una serie de graves escándalos relativos al pillaje de tumbas privadas y reales en la necrópolis. Ramsés IX creó una comisión para investigar las alegaciones. La situación se deterioró hasta unos niveles tales que, pocos años después del final de la Dinastía XX, los gobernantes de la región tebana en la Dinastía XXI trasladaron las momias de los reyes, incluidas la de Rameses IX y las de varios de sus predecesores, a un lugar seguro, la tumba DB 320, donde fueron encontradas en el siglo XIX. Sus principales obras arquitectónicas se realizaron en Heliópolis, en donde uno de sus hijos, Nebmaatre, era un importante sacerdote. De Rameses IX han llegado restos arqueológicos (Estelas de Menfis y Karnak), algunas estatuas (una magnífica de esquisto hoy en el Museo de Edimburgo, así como referencias onomásticas en el oasis de Dakla y en Gezer (Palestina). Diferentes papiros (especialmente los denominados Abbott, Amherst y Leopoldo II, hoy respectivamente en el British Museum, Nueva York y Bruselas) manifiestan la serie de robos y saqueos efectuados en algunas tumbas reales y de nobles en los años 16 y 17 de su reinado, que tanto escándalo causaron (proceso entre Paser III y Pauraa, funcionarios ambos de Tebas) y que eran la manifestación del desorden social de Egipto, que conoció la invasión de los meshuesh, libu y khasetyu, desórdenes provocados por las tropas mercenarias extranjeras, y la miseria de buena parte de la población. Durante su reinado, personajes muy influyentes fueron los cuatro Virreyes de Nubia (Nakherka, Untauat, Rameses-Nakht y Sethmes), el Visir . Khaemuaset, el Gran Sacerdote de Amón, Rameses-Nakht I y sus hijos Nasiamón y Amenhotep. Este sacerdote tebano, que alcanzó los cargos de Gran sacerdote de Amón y Alcalde de Tebas, llegó incluso a ser figurado en dos relieves del muro exterior del patio del templo de Karnak casi a igual tamaño que Rameses IX, remarcando así la importancia que se arrogaba tal sacerdote. Tanto Rameses IX como uno de sus hijos, Mentuherkhepesef, tuvieron tumbas en el Valle de los Reyes (la de Rameses IX se halla muy degradada). La momia de Rameses IX fue descubierta en el "escondrijo" de Deir el-Bahari. Obra constructora insignificante. Ramsés IX fue sucedido por Rameses X, que reinó sin pena ni gloria durante diez años.

