Menmaatre-Setepenptah Rameses XI

(siglo XI a.C.). Faraón (1.099-1.069) del Imperio Nuevo y de la Dinastía XX (1.186-1.069). Último faraón del Imperio Nuevo, hijo y sucesor de Rameses X. Llamado Khaemuaset II y con el nombre de coronamiento (neswt bity) de Menmaatre Setepenptah, tuvo por esposa a la reina Baketurel, probablemente hermana suya. De su otra esposa, Tentamón, tuvo a la princesa Tentamón, que casaría con Smendes, y a Henuttauy, que casaría con Pinedjem I. Su reinado se caracteriza por graves crisis. Desde Rameses IV, el poder se había ido debilitando, hasta este faraón. Parece que hay que situar en esta época la llamada Guerra de los Impuros, en el Delta, de la que la principal fuente de información es Manetón. Una de las interpretaciones más sugerentes de lo ocurrido, es la que ve una guerra entre seguidores de Amón y de Seth. Esto explica la nueva y definitiva caída de Seth en el panteón egipcio, quedando relegado al papel de dios del mal y de la esterilidad, del que no salió jamás, tras la victoria de los seguidores de Amón. Un fondo de historicidad han de tener, ya que explica el abandono y desmantelamiento de Ávaris y Pi-Rameses, demasiado vinculadas al culto de Seth y sustituídas por Tanis, también en el Delta oriental, pero consagrada significativamente a Amón. Otro grave acontecimiento tuvo lugar en el Egipto Medio, donde hubo una revuelta o intento de invasión por parte de los libu. Por orden del rey acudió Panehesi, virrey de Nubia, quien aplastó la revuelta, al frente de sus tropas nubias. Su largo reinado, evaluado en unos 28 o 30 años, se vio ya alterado desde sus comienzos por la actitud megalómana y de control político y religioso del Alto Sacerdote de Amón, llamado Amenhotep, e hijo de Rameses-Nakht I, que obligó a Rameses XI a destituirle de sus funciones hacia el año 8 de su reinado, controlando así el estamento clerical de Karnak y evitando el golpe de Estado. De modo simultáneo se produjeron revueltas en la Tebaida y en el nomo 17 del Bajo Egipto (Cynópolis), que motivaron como consecuencia la intervención, a petición del faraón, del Virrey nubio Panehesy, quien de modo expeditivo logró sofocarlas. Al cabo de nueve meses nombró a Herihor, personaje que no pertenecía al clero, sino al ejército. Es el año 19 del reinado de Rameses XI. Comienza la "Era del Renacimiento". Algunos documentos oficiales llevan fecha doble. La inauguración de una era paralela a la oficial, demuestra la ambición de Herihor. Poco después ocupó los cargos de visir del Alto Egipto y virrey de Nubia. Esta decisión implicó la secesión de Nubia, perdida definitivamente para Egipto. El faraón Ramsés XI, débil y postergado al Norte del país, no tuvo más remedio que aceptar esta solución intermedia. Egipto estaba gobernado de forma teórica por el rey tutelar, tras él, en el Delta y residente en Tanis se encontraba Esmendes, un antiguo Visir (cuyos sucesores portarán títulos reales) que se había casado con Tentamón, hija del rey Rameses XI. Él era un personaje poderoso de la Administración y ejercía el verdadero dominio. Paralelamente, en el Sur gobernaba el Primer Servidor del Dios Amón, Herihor, pero éste murió antes que Rameses XI y sus títulos y cargos fueron transmitidos a sus hijos. La fecha más alta registrada en los documentos egipcios, con respecto a su reinado, datan del año 7 de su propio mandato, que corresponde al año 25 de Rameses XI, que fallecería dos años más tarde. En los relieves del templo de Jonsu, en Karnak, que son obra de Rameses XI y de Herihor, se asiste a las sucesivas etapas de la ascensión de éste. Sin duda no tuvo paciencia de esperar a la muerte de Rameses XI y se convirtió en corregente. No obstante, murió (1073), antes que el monarca legítimo, siendo sucedido como gran sacerdote por su hijo Pianj. Tales problemas internos se asociaron también a una terrible carestía de productos básicos (mención del "Año de las hienas"). En el exterior, invasiones de pueblos, convulsiones étnicas, estado de guerra endémico, inseguridad general y hambre. A mediados del siglo XI, los nómadas arameos y suteos ocupaban los llanos mesopotámicos entre ciudades en ruinas y desiertas. Del naufragio general sólo habían sobrevivido Egipto y Asiria, pero ambos se encontraban en plena decadencia. Tras la muerte del rey tutelar (Rameses XI) en el Delta, ascendió al trono Esmendes, el antiguo visir del Bajo Egipto. Rameses XI ordenó excavar su tumba, inacabada e inocupada, en el Valle de los Reyes (KV 4), siendo la misma la última abierta en dicho lugar. Se ignoran los últimos momentos de Rameses XI de quien todavía no se ha hallado su momia, que fue enterrada en Saqqara, no lejos de Menfis. Durante su reinado se produjeron nuevos saqueos de tumbas y los subsiguientes procesos judiciales (Papiro Mayer B).
 
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