CASTELLET DE BANYOLES

Poblado ibero de los ilercavones. Del yacimiento destacan fuertemente sus dos torres de defensa pentagonales de la entrada, su estratégica situación a unos 115 metros sobre el curso del río Ebro, los tesoros que se recuperaron y sus dimensiones, con una superficie máxima potencial cercana a los 42.000 m2. De los estudios realizados hasta ahora, parece desprenderse la idea de una ocupación periférica y de un gran espacio central público. Muchas de las piezas arqueológicas más espectaculares localizadas en el asentamiento, se encuentran actualmente en el Museo de Arqueología de Cataluña, en Barcelona. El llamado tesoro de Tivissa fue descubierto en 1927 y está formado por cuatro páteras de plata dorada, varios vasos de plata y dos collares. Anteriormente, en 1912, aparecieron un conjunto de pendientes, pulseras, anillos y monedas y en 1925 un par de bueyes de bronce. De momento, las excavaciones han puesto de manifiesto un único nivel de destrucción correspondiente a finales del siglo III a.C., aunque parece existir una cierta reocupación a finales del suelo II a.C. y durante el siglo I a.C.. Las últimas excavaciones también demuestran la presencia de un campamento militar romano cerca del asentamiento ibérico ilercavón. Parece suficientemente documentada su destrucción repentina y violenta, probablemente durante los últimos años de la Segunda Guerra Púnica y en relación a las revueltas de los poblados indígenas mencionadas por las fuentes históricas. Hoy, Castellet de Banyoles, Tivissa, Tarragona.
 
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