Isturgi

Asentamiento de los oretanos en el sur de la península Ibérica. Los restos más antiguos que se han encontrado en su entorno son del Paleolítico, pertenecientes a la Cultura Acheliense, pero es en el Neolítico y en la primera parte de la Edad del Bronce cuando se intensifica el poblamiento del término, auspiciado por el desarrollo de la agricultura en sus fértiles tierras y el desarrollo de la minería en Sierra Morena. Según recientes estudios arqueológicos, el primer pueblo que se asentó en la zona fueron los oretanos, pueblo ibero, fundando la antigua Isturgi, en el lugar que hoy ocupa la pedanía de Los Villares de Andújar (es un error de identificación muy generalizado confundirla con Iliturgi, situada en cerro Máquiz, Mengíbar, de donde deriva uno de los gentilicios de Andújar, iliturgitano), entrando en contacto con turdetanos, fenicios, griegos y cartagineses y otras poblaciones como Obulco (hoy, Porcuna) o Cástulo (hoy, Linares). A finales del siglo III a.C. Roma conquistó las posesiones cartaginesas en Hispania. Con la victoria romana de Ilipa (209 a.C.) consagró el dominio de Roma sobre el este y sur peninsular. Con el dominio romano, el Municipium Isturgi Triumphale quedó adscrito, primero a la Hispania Ulterior y, después, a la Bética y el Conventus Cordubensis. Todo indica que fue una ciudad floreciente al abrigo de la producción y comercialización de la cerámica romana altoimperial por antonomasia (ss. I-II), la terra sigillata, actividad ayudada por su espléndida situación junto a la primera vía fluvial en importancia de la provincia Bética, a la que da nombre. Isturgi se convirtió en uno de de los principales centros productores de cerámica, hoy por hoy, el más importante de la Bética romana y junto con el de Tricio (La Rioja), el más importante de Hispania. El yacimiento de Los Villares destaca junto a los de La Graufesenque en Francia y Scoppieto en Italia como centro de referencia de producción de "Terra Sigillata Hispánica" en el Mediterráneo occidental. La terra sigillata, caracterizada por tener un barniz rojo, que se confeccionaba en Andújar, se exportaba a diferentes puntos del imperio romano a través del río Guadalquivir. Los arqueólogos siguen documentando la aparición de piezas de sigillata hispánica producidas en Isturgi, la antigua Andújar, en yacimientos de otros puntos del Imperio romano, que habrían sido centros receptores de la cerámica de Los Villares. Estudios sobre cerámica localizada en el norte de África, en el yacimiento de la antigua ciudad romana de Thamusida. Se trata de un puerto fluvial en Marruecos que habría sido centro receptor de Los Villares, es decir que la cerámica producida en Isturgi habría llegado hasta Thamusida, a través del río Guadalquivir. Los alfareros de este período producían distintas formas cerámicas, como ánforas, vajilla de mesa, menaje de cocina, elementos de construcción. Se conocen a algunos alfareros de Isturgi, gracias a la marca que ponían algunos en sus producciones. En el Museo Arqueológico de Jaén se encuentran muchas piezas de cerámica de Los Villares, al igual que en el Museo Arqueológico de Andújar. Inmersa en la dinámica general de ruralización del mundo urbano, a partir de época bajoimperial hasta la Antigüedad tardía (ss. III-VI) sobrevivirá aún algunos años y aparecerá mencionada entre las ciudades del reino visigodo como Sturgi. Pero el nombre de Isturgi se pierde en la noche de los tiempos con la llegada del Islam. La población que allí aún vivía, posiblemente se trasladó a una localización cercana (Andújar), con una buena situación, donde ya con anterioridad existió probablemente un pequeño asentamiento rural ibero-romano. Los restos más antiguos del yacimiento corresponden a la Edad del Bronce, con hachas pulimentadas, morteros, molederas, etc.. Siguen apareciendo, múltiples vestigios romanos, como cerámica, inscripciones, monedas, etc.. Hoy, pedanía de Los Villares de Andújar, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.
 
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