Sinesio de Cirene
(370-415). Filósofo griego, "el último gran hombre de la Cirenaica". Pertenecía a una familia muy antigua y adinerada, que remontaba, según la leyenda, al mismo Héracles. Estudió en la escuela neoplatónica de Alejandría, donde enseñaba el retórico Libanio. En el año 399 marchó a Constantinopla, donde censuró la vida muelle del emperador Arcadio. Convertido al cristianismo, fue nombrado obispo de Ptolemais o Tolemaida, capital de la Libia Superior, por Teófilo, patriarca de Constantinopla. Dedicó los últimos años de su vida a la detensa y cuidado de la grey cristiana. Sinesio fue la última gran figura intelectual de Cirene, muy polifacética y controvertida siempre, conservador en muchos aspectos de los valores pasados y de los de su clase (los curiales), de buen trato con los esclavos, defensor de su pueblo cristiano y opositor declarado del gobernador Andrónicos. El neoplatonismo de Sinesio se parece mucho al de Jámblico, aunque también acusa la influencia de las tradiciones religiosas cristiana, gnóstica y hermética. Dios es considerado en el vértice de la escala del ser, genera primero al Espíritu y luego al Hijo. En el extremo opuesta de la unidad divina está la materia como límite y dispersión. Entre ambos extremos, en sentido descendente, están los espíritus distribuidos en escalas, en la última de las cuales está el alma humana, aprisionada por sus vínculos con la materia. La muerte la librará y podrá volver a Dios. Obras principales: Elogio de la calvicie, Relatos egipcios sobre la providencia, Dión, Cartas, Discurso sobre la realeza. Compuso también nueve Himnos filosóficos, de difícil interpretación.

