CERRO MIGUELICO
Relieve geológico localizado en el municipio de Torredelcampo. Actualmente el cerro se emplea como zona de esparcimiento y recreación. Sobre él se asienta el enclave natural del Bosque de La Bañizuela. A un kilómetro de Torredelcampo se encuentra el Cerro Miguelico o Cerro de santa Ana, nombre recibido por su proximidad con la ermita de la misma, patrona del pueblo. El cerro se encuentra en la última rama del macizo de Jabalcuz, que forma parte de la Sierra de La Grana. La cima tiene una altura de 700 m sobre el nivel del mar, cuya superficie abarca unos 70 m de longitud, con una inclinación de este a oeste. Las zonas del norte y el este descienden con desigual brusquedad hasta los 400 m, las zonas oeste y sur tienen una elevación mayor con respecto al entorno de 10 m y en las cuales además se encuentra la muralla. El yacimiento se extiende por una pequeña meseta y su ladera norte. Presenta tres ocupaciones, Ibérica: mediados del siglo VI principios del V a.C.; Ibero-romana: último cuarto del siglo I a.C. y primera mitad del siglo I; y musulmana: siglos IX y X, las cuales han generado un auténtico tell de 4 a 6 m de altura, en el que destaca un lienzo de muralla ciclópea en los sectores occidental y meridional del yacimiento, posiblemente del siglo I. Del siglo VI a.C. se documentó una fortificación con bastiones semejantes a los de la Plaza de Armas de Puente Tablas. En época musulmana el sector de la muralla ciclópea se reutilizó creando posiblemente un adarve. De esta época destaca un vaso trípode con decoración verde manganeso. La muralla se encuentra en los sectores occidental y meridional del sitio arqueológico, según las investigaciones está constituida por roca caliza de diversa densidad, posiblemente del siglo I. Del siglo VI a.C. se documentó una fortificación con bastiones semejantes a los de la Plaza de Arenas de Puente Tablas. En época musulmana el sector de la muralla ciclópea se reutilizó creando posiblemente un adarve. Se conservan unos 6 m de altura y 20 m de longitud. Su difícil acceso hizo que se explotasen destruyendo parte de la muralla pero en los años sesenta se inició un plan en el cual sólo se acometió una limpieza superficial del terreno, originando que se descubriesen elementos pertenecientes a una casa romana. El descubrimiento más importante procede de una cueva denominada Goliat, situada en las proximidades de los asentamientos y en la cual se ha encontrado una figura de marfil, con indicios de la edad de cobre. El ídolo se encuentra actualmente perdido. En esta misma cueva también se han encontrado fragmentos de cerámicas romanas y medievales. En la entrada de la cueva había un antropomorfo pintado en rojo, muy deteriorado. La figura no ha podido ser localizada, pues cuando se realizó la primera visita a ella, el fin era documentar la cueva en sí. En una posterior visita no se pudo localizar, por haber desaparecido. En las proximidades de esta cueva y cerca del Cerro Miguelico se encuentra una necrópolis de sepulturas excavadas en las rocas. El único esqueleto encontrado adecuadamente fue cedido al museo de Jaen junto con diversas piezas de joyería. Hoy, municipio de Torredelcampo, a 13 km de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España.

