Baelibio
Dios prerromano de la península Ibérica conocido por dos inscripciones encontradas en san Bartolomé (Angostina), entre las sierras de Cantabria y Toloño. A partir del estudio de la primera, se le denominó Baelisto. En la segunda, mencionaba a Baelibio. Al retomarse el estudio de la primera inscripción, confirmo que el teónimo, que sufría roturas parciales en algunas letras, no era visible. Desde entonces se asoció el nombre de la deidad al orónimo Bilibio, monte de 640 m de altura situado a 30 km hacia el oeste de la ermita de san Bartolomé. La primera interpretación de la primera inscripción consideró su nombre como Baelisto. Este fue vinculado con el radical Bhel "blanco/brillante" y la terminacian "sto", con "el que más". De tal forma una interpretación muy aproximada desde el punto lingüístico del nombre, nos dice que Baelisto significaría "el más resplandeciente/el más brillante", es decir, el Sol. Esta interpretación lo equiparaba con Apollo Belenos. Su nombre probablemente evolucionaría de Baelibio a Belibio y de este a Bilibio. El nombre del monte Bilibio ya aparece documentado por san Braulio (ca.590-651), obispo de Zaragoza, en su Vita Sancti Aemiliani, refiriéndose a él como castellum Bilibium. Baelisto es una deidad adorada por los celtas de la Rioja, los berones. No se han encontrado muchas referencias a este dios en la geografía hispánica. Tan solo la ya mencionada en la Rioja (Castilla) y en Asturias, tierra de los astures, donde aún hoy sobreviven algunos topónimos de pueblos que hacen relación directa al dios, como el pueblo de san Juan de Beleño), en la ya citada Asturias. Muy posiblemente Baelisto y como ocurre con gran cantidad de dioses en las Galias y en Hispania, está vinculado a un lugar concreto. Por lo cual es complicado encontrar más referencias al dios fuera de ese ámbito cultural o geográfico, al menos con el mismo nombre. Hay quien emparenta al dios de los berones Baelisto, con un culto a los montes y alturas, algo también muy extendido entre las religiones naturalistas como fue la celta. Esto no significa que fuera una deidad de los montes, aun cuando posiblemente ejerciera un poder sobre su territorio, sino quizás más bien que para la nación de los berones el dios viviera en el monte Bilibio. Parece muy evidente que Baelisto tiene una relación directa con el también dios de los galos Belenos/Apolo, siendo ambos dos dioses símbolos no del poder del sol como tal, es decir, de la fuerza bruta o heroica, sino de la luminosidad del sol, de la luz, del fuego. Un dios que representa al fuego, como medio de luz, de gran poder purificador de las cosechas, ganado, y malos augurios. Así al menos estaba considerado en las Galias, donde los hermanos del otro lado del pirineo le consagraron la fiesta de Beltaine. Aun cuando es cierto que muy posiblemente Baelisto sea el mismo dios Belenos de los galos, al menos si comparte simbolismo solar, luminoso y de fuego. No se puede demostrar y seguramente nunca podremos hacerlo, por lo que le trataremos como un dios semejante pero no igual. Baelisto sera el dios purificador, el dios de la luz resplandeciente, el dios del sol como símbolo del fuego que purifica, que da perdón, que nos limpia de nuestras malas acciones cuando mostramos arrepentimiento. Es un dios protector al que los galos ofrecían ganado para que atravesara las llamas de las fogatas en su honor durante el Beltaine para que de esta forma fueran purificadas de malas energías, a la par que protegidas. Hoy en día se cree ver en la tradición soriana del "paso del fuego" una reminiscencia de los rituales celtas hispánicos de purificación. Donde los guerreros o gentes del pueblo, cruzarían las brasas tiradas en el suelo, unos como símbolo de valor, y otros como símbolo purificador. Ver, Bilibio (aldea de los Riscos de Bilibio, donde el río Ebro entra en La Rioja por el lugar de Las Conchas).

