Cerdeña
Isla del Mediterráneo occidental. Poblada por una raza cuyo origen todavía es inseguro (construcciones nurágicas), al salir de la prehistoria fue sometida a la influencia etrusca. Los colonos griegos no mostraron mucho interés por Cerdeña, y tras la derrota de una flota griega ante Córcega en el 535 a.C. Cartago se la anexionó. Capturada por Roma el año 238 a.C. se convirtió en provincia junto con Córcega el año 227. Gobernada por un pretor, disponía de recursos importantes: trigo, minas de hierro y de plomo. Fue escenario de rebeliones en los años 215, 181 y 115 a.C.. Durante el Imperio se convirtió en una provincia separada pero nunca prosperó realmente, pese a ser una importante abastecedora de grano y de metales. Dejando a un lado las principales ciudades de Caralis y Turris, la isla sólo estaba ligeramente romanizada y la organización de su interior siguió teniendo carácter tribal.

