Senado imperial
Augusto mantuvo el Senado como parte vital de la ficción de la restauración de la República y a lo largo del Imperio los poderes del emperador le fueron, en teoría, otorgados por el Senado. Augusto redujo el Senado a su tamaño original de 600 miembros y le permitió gobernar Italia y otras provincias sin grandes ejércitos. Sin embargo, el emperador pasó a controlar en seguida el aerarium y la totalidad de la administración senatorial. Las elecciones senatoriales perdieron importancia ante el poder de nominatio y cmmendatio del emperador, que también podía controlar directamente la composición del Senado por el poder de adlectio o mediante el ejercicio de la censura. Además, Augusto impuso un requisito de propiedad de un millón de sestercios. El título de princeps senatus (senador dirigente) pasó al emperador. El Senado perdió muchas funciones, pero desarrolló otras de importancia en el ámbito judicial. Los senatus consulta que inicialmente eran el consejo del Senado a los magistrados alcanzaron el rango de leyes hacia el final del siglo II, pero el poder del Senado fue restringido por el derecho del emperador a convocarlo, presidirlo y plantear asuntos ante él. No obstante, aunque decayó la asistencia a las sesiones, el Senado mantuvo la reputación de tener una gran competencia. Los "buenos" emperadores le permitieron seleccionar a sus propios miembros, mientras que los "malos" podían recibir una damnatio memoriae. Su composición romana se alteró para integrar a los provinciales, principalmente procedentes de Italia, el sur de la Galia o Hispania en el siglo I y, en los siglos II y III se incluyeron muchos africanos y orientales. Galieno redujo el papel de los senadores como comandantes militares y gobernadores provinciales, mientras que en tiempo de Constantino prácticamente desapareció la distinción entre los rangos senatorial y ecuestre. Un Senado establecido en Constantinopla desde el año 330, alcanzó el mismo rango que el de Roma (359) y hacia el año 384 cada Senado tenía unos 2.000 miembros. En el siglo V el Senado perdió todavía más poder, pero siguió siendo el representante formal del pueblo romano (la clase alta), y siguió desempeñando funciones legislativas. Se le menciona por última vez el año 603. Ver, Curia, Cursus honorum, Derecho romano, Nobiles, Patricios, Senado imperial, Senado.

