Corán

o Alcorán (del árabe qor'án, libro). Alcorán quiere decir recitación. En castellano, como al es el artículo árabe al, para evitar la redundancia se menciona como El Corán. Nombre árabe que significa libro. Contiene la colección de los preceptos de Mahoma, quien le dio este nombre a imitación de los cristianos que llaman Escritura al Antiguo y Nuevo Testamento. Es una colección de dogmas y preceptos morales, que constituyen el fundamento de la civilización musulmana, la fuente única del derecho, la moral, la administración, etc.. El Corán se divide en suras, esto es, en secciones o capítulos que se hallan subdivididos en pequeños versículos de un estilo truncado. Se cuentan hasta 60 suras con títulos como el de la vaca, el de la araña, el de la mosca, etc.. El Corán es una recopilación desordenada de preceptos. Los musulmanes dicen que Dios lo envió a su profeta por medio del ángel Gabriel, de versículo en versículo, en el espacio de 23 años. Suponen los mahometanos que en este intermedio Dios corrigió y reformó varios dogmas enviados anteriormente. Es tan grande la veneración que los turcos tienen por este libro, que el que llegase a tocarlo sin haberse lavado antes las manos, se considera que ha cometido un crimen, y por lo mismo ponen estas palabras sobre la cubierta: Nadie lo toque si no está limpio. Y si un judío o un cristiano llegase a poner sobre él las manos, tan sólo podría evitar la muerte haciéndose musulmán. La opinión vulgar decía que Mahoma compuso el Corán con el auxilio de Batiras, seguidor jacobita, de Sergio, monje nestoriano y de algunos judíos. Se reconocen en efecto en este libro varios pasajes de la Sagrada Escritura mezclados con los dogmas de estos antiguos cristianos, bien que todo quedó desfigurado, pasando por la exaltada imaginación de Mahoma. Entre los dogmas particulares de este profeta se distinguen aquellos que tienen relación con el paraíso, purgatorio e infierno. El purgatorio es la tumba misma donde se coloca al hombre después de la muerte. Dos ángeles negros vuelven a reunir el alma y el cuerpo e interrogan al musulmán sobre los preceptos de la ley. Si contesta que los ha observado y ha pecado por algún miembro, este miembro lo desmiente, y entonces uno de estos genios negros le da un golpe sobre la cabeza y le hunde siete brazas dentro de tierra, donde es atormentado. Si ha llenado sus deberes, dos ángeles blancos conservan su cuerpo hasta el día del juicio. El infierno consiste, según el Corán en penas que algún día tendrán fin por la bondad de Mahoma. Entonces lavará en una fuente a los réprobos para hacerles comer los restos de la comida de los bienaventurados. Sin entrar en todos los pormenores de los preceptos que se encuentran en el Corán, para hacer ver la doctrina de este libro, basta manifestar que pone por base de su ley estos dos puntos principales: el primero la predestinación, que consiste en creer que todo lo que sucede está ya determinado de tal modo en la mente del Eterno que nadie es capaz de impedir sus efectos. El segundo consiste en que la religión mahometana debe ser establecida sin milagro, sin disputa y sin contradicción; de modo que el que se resista a ello debe ser condenado a muerte y que el musulmán que mate al que la refute o contradiga merece el paraíso. Esto se refiere a los idólatras, el Corán desea respetar las gentes del Libro: judíos y cristianos, siempre que éstos hagan lo mismo. Mientras Mahoma vivió se conservó el Corán por tradición oral. Se introdujeron varias versiones entre las cuales se hallaron algunas cosas diferentes, y de aquí nacieron las cuatro sectas mahometanas que subsisten actualmente, y que según algunos son: la primera es la Melik, seguida por los moros y árabes; la segunda llamada Imaniana, es conforme a la tradición de Alí y la que los persas adoptaron, denominada también Xiita. Los turcos abrazaron la de Omar que es la más libre mientras los tártaros siguen la de Otmán que es considerada como la más sencilla. Siete son las ediciones principales de Alcorán con infinitos comentarios. La primera es la redactada por el califa Otmán (650-51), con auxilio de su secretario. La traducción de este libro, considerada como la mejor de las primeras realizadas, bien sea por la fidelidad del texto, bien por las eruditas notas que la enriquecen, es la que publicó en latín el P. Maracci, profesor de lengua árabe en el colegio de Roma, impresa en Padua en 1698. Además del Corán, base de la creencia mahometana, los denominados musulmanes ortodoxos (árabes sobre todo) creen en la tradición llamada la Sonna o Sunna, una teología positiva fundada sobre el Corán y la Sonna, y una escolástica fundada en la razón. Tienen también sus casuistas y una especie de derecho canónico. Ver, Ijtihad.
 
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