Cornelio
Gayo (Caius Cornelius) (siglo I a.C.). Fue tribuno en el 67 a.C., siendo entonces colega y seguidor de Gabinio, Aulo; juntos presionaron por las reformas que habían fracasado en asegurar frente a la oposición de los optimates (aristócratas). De todas formas aprobaron una ley que obligaba al pretor urbano a obrar de acuerdo con su edicto en la administración de justicia. Cornelio fue acusado de traición en el 66 por haber ignorado el veto de su colega en el tribunado el año anterior pero fue absuelto en el juicio en el 65 cuando Cicerón lo defendió. Fue cliente de Pompeyo.

