Condileatis
En otro tiempo, a poca distancia de la ciudad de Cafias, Arcadia, había una estatua de Ártemis, llamada Ártemis Condileatis, que se levantaba en un bosque sagrado. Cierto día, un grupo de niños que jugaban en aquellos contornos encontró una cuerda. Inmediatamente rodearon con ella el cuello de la diosa, diciendo que iban a estrangularla. Unos habitantes de la ciudad que pasaban casualmente sorprendieron a los niños y, horrorizados ante su impiedad, los lapidaron, Pero muy pronto las mujeres de Cafias se sintieron aquejadas de un mal misterioso: los hijos que tenían nacían muertos. Consultado el oráculo de Delfos, éste respondió que la diosa estaba irritada por la inmolación de los niños, y ordenaba que fuesen enterrados decorosamente y que se les tributasen los honores debidos a los héroes. Así se hizo, dándose a aquella Ártemis el apelativo de Ártemis Estrangulada.

