Castrum
(pl. castra, fortaleza). En el Imperio romano, un castrum era un campamento militar romano. Originalmente, un castrum es una fortificación celta que semeja un castillo rodeado de una muralla circular en la cima de una colina. Los romanos usaron luego el término para designar sus campos militares, que eran rectangulares. Ya sean provisionales o bien definitivos, los campamentos romanos reflejan la preocupación por el orden y la eficacia que los hizo célebres. Su instalación es comparable a la fundación de las ciudades, respetándose el ritual religioso. En principio se preparaban para dos legiones y dos alae. Los campos romanos siempre fueron edificados conforme a un cierto modelo, con dos ejes principales que se cruzaban: el "cardus maximus", que se extendía de norte a sur, a lo largo del cual estaba dispuesta la calle principal, la Vía principalis, y el "decumanus maximus" de este a oeste, que correspondía a la calle "pretoriana", la Vía praetoria, lo que dividía el campo en cuatro partes iguales. Una valla cuadrada o rectangular delimitaba el campamento. Entre el muro y las tiendas había un espacio denominado intervallum. La Porta Praetoria estaba al este, considerada de buen augurio, y de ella salían las tropas para el combate. Frente a ella, la Porta Decumana, al oeste, se reservaba a los soldados castigados o a los condenados al suplicio. El lugar de mejor visibilidad, en el centro del campamento, se dedicaba al praetorium, tienda del general o del más alto mando. También allí estaba el altar o ara y el forum, dedicado a las asambleas militares, el quaestorium, dedicado a la tesorería y administración militar y la intendencia. En torno al cardo máximo se alineaban los alojamientos de las tropas, distribuidos en cuadrados o rectángulos, de manera que el campamento se establecía en un orden de tiendas y calles perpendiculares con los ejes principales, los cardo y decumano máximo. Las calles menores de las tiendas se denominan strigae. También había una vía de circunvalación (vía sagularia) con otras menores (vía vicinae). En los campamentos provisionales, se aseguraba la protección con un atrincheramiento, vallum, construido a partir de un montículo de tierra consolidado por estacas (agger) y precedido por un foso. En los campamentos permanentes, la fortificación, así como los demás elementos del campamento, era generalmente de piedra. La disposición del campamento romano estaba concebido en un perfecto orden y disposición, por ello influyó notablemente en las concepciones urbanísticas de las fundaciones romanas. Varias ciudades de Europa surgieron a partir de campos militares romanos y hasta el día de hoy muestran rasgos de sus modelos originales. Muchas ciudades aún mantienen nombres derivados de la palabra castra. Ver, Castra, Castro.

