Accensus velatus
En los monumentos epigráficos de la época imperial aparece el nombre de otros accensi velati, que no tienen nada que ver con los soldados que llevaron este nombre en los primitivos ejércitos romanos. Formaban una centuria o colegio encargado de la conservación a su costa de los caminos públicos. Gracias a uno de los fragmentos del Digesto se sabe que esta corporación contaba con cien individuos, los cuales gozaban de varios privilegios, entre ellos la exención de la tutela y curatela. Varias inscripciones demuestran que estos accensi velati pertenecían comúnmente a la clase media de la sociedad romana, figurando entre ellos caballeros romanos, funcionarios, tribunos militares, procuradores del César, etc.. Su origen data de principios del imperio, y con el tiempo aumentaron sus privilegios, exenciones y honores, principalmente en la época de la decadencia; en los últimos tiempos esta dignidad se hizo hereditaria, como otras muchas análogas. Así se daba el caso de que un niño de cuatro años fuera decurialis accensus velatus, puesto que los cien miembros de aquella corporación estaban divididos en diez decurias. Ésta, lo mismo que todas las asociaciones autorizadas por el Estado, contaba con bienes propios, y por consiguiente con esclavos. Los libertos tomaban el nombre de su antiguo dueño; los que pertenecían a una tribu o a una ciudad, lo tomaban del de aquellas colectividades, y los antiguos esclavos públicos se llamaron publicius. Ver, Accensus (nombre de una de las categorías de ciudadanos, según la organización de Servio Tulio).

