Murgantia
o Morgantio o Morgatium o Morgantium o Murgentia o Morgentia o Morgantia o Morgantina. Ciudad del este de Sicilia, en el interior de la isla, situada al sudoeste de la llanura de Catania y al norte de Camarina. Estaba cerca de Aidone a 9 km al nordeste de Piazza Amerina. Era una ciudad de los sículos, pero según Estrabón es verosímil que fuera fundada por los morgetes suponiendo que vinieron desde el sur de Italia, aunque la autoría de este dato pudiera corresponder a Éforo de Cymé, autor en el que frecuentemente se basaba Estrabón. Lo cierto es que cuando Morgantia aparece por primera vez en la historia, lo hace como una ciudad sícula. Es mencionada por primera vez por Diodoro Sículo en 459 a.C. como una gran ciudad. En aquel tiempo, Ducetio, rey de los sículos, tras fundar la ciudad de Menaenum, conquistó Murgantia (458), pero a su muerte cayó en manos de los siracusanos. Según Tucídides, en virtud de la paz acordada por Hermócrates de Siracusa para poner fin a las luchas civiles entre las ciudades siciliotas, en 424, la ciudad pasó a Camarina, que pagó un tributo por ella a Siracusa; pero dada la gran distancia existente entre ambas ciudades puede tratarse, según algunos historiadores, de un error del historiador ateniense. En 396, recobró la independencia, pero fue conquistada por Dionisio I de Siracusa, junto con las ciudades de Egiro, Menaenum y otras. Agatocles se refugió allí cuando fue expulsado de Siracusa. Con tropas mercenarias de Murgantia y de otras ciudades del interior de Italia, pudo establecer su tiranía en 317. Durante la Segunda Guerra Púnica fue ocupada por una guarnición romana y se construyeron almacenes para el grano. Pero los habitantes de la ciudad la entregaron al general cartaginés Himilcón. Después pasó al siracusano Hipócrates. Finalmente volvió a ser sometida por Roma, pero se reveló cuando Marco Claudio Marcelo partió de Sicilia en 211. El pretor Marco Cornelio Cétego, la recuperó y la ciudad y su territorio fueron entregados a un cuerpo de mercenarios de Hispania, dirigidos por Mericus, que habían desertado del ejército cartaginés y se habían pasado al bando romano. Bajo dominio romano la ciudad tuvo cierta importancia. Durante la Segunda Guerra Servil, en el año 102 a.C., fue asediada por los líderes rebeldes Trifón y Atenión, pero se ignora si llegaron a ocuparla. Cicerón la menciona como una ciudad importante, con un territorio muy fértil, que producía mucho grano. En tiempos de Estrabón la ciudad había sido abandonada, hecho que ha confirmado la arqueología. Debió ser repoblada en algún momento de la historia, pues hay noticias de que en la Edad Media entró en decadencia y se despobló, aunque se ignora la fecha. Su ubicación exacta no se ha podido determinar aunque podría tratarse de Cittadella di Aidone, provincia de Enna. Sus habitantes son llamados murgentini por Cicerón y Plinio.

