Ad
Esta preposición latina significa movimiento y tendencia a un término, y aparece en la composición de gran número de denominaciones geográficas. En sus marchas militares, los romanos, en ausencia de nombre para un pueblo o lugar, señalaban el sitio en que debían acampar los soldados, con un nombre sacado de una circunstancia del terreno o característica del lugar, de un puente, de la existencia de aguas termales, etc. Así decían, por ejemplo, Ad Aquas, Ad Duos Pontes, etc., denominaciones que han dado nombre a los barrios y poblaciones que se edificaron después en dichos lugares.

