Columnas de Hércules
Denominación que recibían los confines occidentales del orbe en el mundo grecorromano. Era el nombre que los antiguos daban a las dos montañas que forma el Estrecho de Gibraltar en el mar Mediterráneo: el de Calpe o Peñón de Gibraltar que marca el punto más meridional de Europa y el de Abila o en Ceuta (África). Existían discusiones acerca de su situación precisa: en las montañas de ambos lados (Calpe y Abila), en dos islas, o las columnas del templo de Merkart-Heracles en Gades. Separaban física y simbólicamente el mar conocido, el Mediterráneo, y las inmensidades desconocidas del océano. Concebidas al principio como un límite a las acciones y aspiraciones humanas, se convirtieron con el paso del tiempo en un inevitable punto de referencia geográfica a lo largo de toda la antigüedad. Aparecen mencionadas por primera vez en el siglo V a.C. en la obra de Hecateo de Mileto.

