Cichyrus
o Kichyros o Éfira o Ephyra. Capital de la antigua Tesprocia, Epiro, al noroeste de Casopa. Tucídides la sitúa en el distrito de Eleátide de Tesprocia, lejos del mar, dominando el puerto de Quimerio. Los primeros asentamientos son de la Edad de Bronce y en el siglo XIV a.C. de colonos, muy probablemente de Caonia y de la región occidental del Peloponeso. La ciudad se encuentra a unos 800 m al norte de la unión del río Cocito con el Aqueronte, y a unos 4,5 km al este de la bahía de Ammoudia. Cerca de allí estaba la salida al mar del lago Aquerusia. Estrabón da la misma información y agrega que en su tiempo Ephyra se llamaba Kichyros. En su entorno está el famoso Necromanteion "Oráculo de los Muertos". La ubicación de Cichyrus está confirmado por la excavación del antiguo oráculo de los muertos, Necromanteion, en la colina de Agios Ioannis, cerca de la aldea de Mesopotamo, a 150 m al norte de la unión del Cocito con el Aqueronte. Los restos de tres antiguos circuitos murales se conservan en la colina de piedra caliza de Xylokastro. Los hallazgos dentro de la acrópolis, principalmente fragmentos de cerámica de alfarería local de la Edad del Bronce y cerámica micénica, junto con la adoración de la diosa ctónica Perséfone. Después de la rendición de las colonias eleas en Kassopaia a Felipe II de Macedonia en 343-342 a.C., y su sometimiento a los tesprotianos, Ephyra parece haber vuelto a su nombre original, Kichyros, que se había mantenido vivo en algún asentamiento vecino de Tesprocia. Algunos hallazgos, principalmente de cerámica del siglo I a.C., confirman la declaración de Pausanias de que Kichyros existía en su tiempo. Estrabón dice que Éfira era el nombre antiguo de la población que luego pasó a llamarse Cíquiro. Existían varias ciudades en diversos lugares de la antigua Grecia que llevaban el nombre de Éfira, y había discusión desde la Antigüedad sobre cual de todas debía ser la Éfira citada varias veces por Homero en la Ilíada y la Odisea. Estrabón consideraba que debía identificarse con la Éfira de Élide pero otros autores, como Pausanias, se inclinaban por la Éfira situada en Tesprotia. En la Odisea, Homero cita a Éfira como el lugar donde estaba situado el palacio de Ilo Mermérida y donde podían obtenerse sustancias venenosas. Cichyrus/Ephyra parece ser la ciudad mencionada en dos pasajes de la Odisea. Los ephyri, mencionados en un pasaje de la Ilíada, fueron considerados por Pausanias como los habitantes de la ciudad de Tesprocia, pero Estrabón sostuvo que se refería a la Éfira de Tesalia. Se han hallado restos del santuario denominado Necromanteion. Se trataba de un oráculo en el que los que predecían el futuro eran las almas de los muertos. Este santuario ya fue mencionado por Homero en la Odisea. La parte principal de los restos que quedan pertenece al período helenístico. Hoy, los restos de Éfira se encuentran cerca de la actual Ioánina, Grecia.
)o( MITOLOGÍA.- Se decía que Neoptólemo había arribado en Kichyros (Ephyra) a su regreso de Troya y Odiseo estuvo antes de partir hacia Troya para obtener veneno para sus flechas. Teseo y Pirítoo vinieron a arrebatar a Perséfone, esposa de Aidoneus, rey de Ephyra. Estos no eran sino Perséfone y Hades, los dioses del inframundo, que tenían un santuario y un oráculo en Ephyra. Fue tomada por Heracles en el primer año de habitar este héroe en la corte de Tesalia. Heracles combatió contra los tesprocios y conquistó Éfira, que estaba gobernada por Filante y se unió amorosamente con su hija Astíoque, con la que tuvo un hijo, Tlepólemo, que se convirtió en rey de Rodas. Tiestes vino buscando a su hermano Atreo pero no estaba; sí la hija de Tiestes, Pelopia, a quien no reconoció y tomó como esposa. Su unión incestuosa alumbró a Aegisthus o Egisto. También se decía que Éfira era el lugar donde había ido a parar Neoptólemo tras regresar de la guerra de Troya, puesto que no había podido llegar a Esciros. De Éfira procedían los descendientes de Fidipo y Ántifo, los hijos de Tésalo que invadieron desde allí Tesalia, a la que dieron el nombre de su ascendiente.

