Demetrio I Poliorcetes
"el asediador" (336-283 a.C.). Rey de Macedonia, hijo de Antígono el Tuerto. En el 321 se casó con Fila, la hija de Antípatro. Desde muy joven sirvió en el ejército, actuando con su padre en la campaña contra Eumenes (37-316). También siendo muy joven conquistó para su padre Babilonia, Caria y Atenas. Destaca en las luchas mantenidas entre los Diádocos. En el año 312, su padre le encargó la defensa de Siria contra Ptolomeo I, quien le derrotó en Gaza y también fracasó en la reconquista de Babilonia. A la muerte del regente Antípatro y asumida su función por su hijo Casandro, la lucha entre éste y Antígono hizo que Demetrio se ocupase de hacerse con los puntos de apoyo de que Casandro disponía en Europa, con lo que puso sitio a Atenas, la conquistó y desalojó de ella a Demetrio de Falero (307), lo que le valió a él y a su padre el ser tratados como héroes por los atenienses. El asedio de Rodas por Demetrio, sede del comercio egipcio, después de derrotar a la flota egipcia dirigida por el propio Ptolomeo en junio del año 306, con cuyo poder quería acabar Antígono, duró hasta que en el 305 se llegó a una paz de compromiso, debido al asedio de Atenas por Casandro. Contra Casandro se dirigió Demetrio, derrotándolo en las Termópilas y obligándolo a levantar el sitio de Atenas, que él tomó, gobernándola con todo rigor. Al año siguiente se lanzó a conquistar el Peloponeso y más tarde reorganizó la Liga de Corinto (302), de la que fue elegido estratega, contrayendo luego matrimonio con la hermana de Pirro, Deidamía. El protagonismo que con estos hechos adquirió Antígono hizo que los demás Diádocos se uniesen contra él. Los ejércitos se encontraron en Ipsos (301), pero un error de Demetrio estropeó la que iba a ser una victoria, ya que al perseguir excesivamente al enemigo facilitó la muerte de su padre, Antígono. A pesar de esta derrota, conservó una poderosa flota, así como bases marítimas en Fenicia, Jonia, Caria, Chipre y las Cícladas. Refugiado en Éfeso, vio reforzada su situación cuando Seleuco, desconfiando de Lisímaco y Ptolomeo, solicitó la mano de su hija Estratónice como oferta de alianza en el año 299. Más tarde riñen entre ellos y Demetrio desembarca en Grecia. Conquista el Peloponeso y Macedonia, venciendo a Casandro en las Termópilas. Se dirigía hacia Esparta cuando Alejandro, hijo menor de Antípatro, solicitó su ayuda y la de Pirro para hacerse con Macedonia, que estaba en poder de su hermano Casandro. Demetrio se unió a Alejandro, pero ordenó matarlo al rechazar éste su ayuda por llegar con retraso y el ejército le aclamó como rey (294). Casandro murió, después de haber asesinado a Alejandro IV y a Filipo III Arrideo. Demetrio, después de provocar la muerte del hijo de Casandro, Alejandro V, era quien más oportunidades tenía en la reclamación del trono de Macedonia, a través de su esposa Fila. El resto de Diádocos no pudieron impedir que cuatro años más tarde de haberse apoderado de Macedonia y Grecia, Demetrio se proclamase rey de Macedonia (294), estableciendo la Dinastía llamada de los Antigónidas. En los años siguientes Demetrio trató de asentar su poder y hacer frente a sus enemigos, pues sus ideas de dominio universal levantaron las sospechas de Ptolomeo, Seleuco y Lisímaco, quienes le privaron de sus posesiones orientales. En el año 293, Demetrio invadió Tracia cuando Lisímaco estaba ausente y se apoderó de Tesalia y de Beocia, de forma que, excepto Esparta y Etolia, casi toda Grecia estaba bajo su dominio; incluso intentó hacerse con Etolia (290-289), pero fracasó por la intervención de Pirro, con el cual firmó la paz. En el año 289, Demetrio se encontraba en la cumbre de su poder, que no iba a durar mucho. Sus enemigos declararon una ofensiva general a la que se unió Pirro: Ptolomeo atizaba con su flota la sublevación en Grecia, mientras Lisímaco y Pirro invadían Macedonia. A causa de la animadversión que hacia él existía entre los macedonios por su arrogancia y costumbres orientales, Demetrio fue abandonado en los momentos decisivos y obligado a huir (288). Todavía contaba con importantes plazas en el Egeo y bastantes recursos para intentar recuperar una posición de fuerza, pero no supo esperar. En el año 287 ocupó algunas ciudades jonias, incluso Sardes, y se aventuró en una extraña empresa por Asia Menor que terminó en un completo fracaso: hostigado por Agatocles, hijo de Lisímaco, Demetrio acabó por entregarse en Cilicia a Seleuco (286). Murió en el año 283 prisionero en Apamea del Orontes. Fue sucedido por su hijo Antígono Gonatas, que había permanecido en Grecia.

