Diodoro

(330-394). Teólogo griego, nacido en Antioquía. Fue archimandrita en esta ciudad, de donde tuvo que huir a causa de sus controversias con el emperador Juliano. Fue obispo de Tarso, ciudad en la que murió. En Antioquía fundó una comunidad para fomentar los estudios religiosos y la ascética. Asistió al concilio de Constantinopla en 381 y obtuvo, en unión con Pelayo de Secodicea, la superintendencia de las iglesias de Oriente. Fue maestro de Juan Crisóstomo y de Teodoro de Mopsuestia. Tiene especial significado histórico porque se ubica en una época caracterizada por las grandes controversias en torno a las formulaciones de las grandes verdades del cristianismo, en relación a una síntesis con la filosofía todavía incipiente. En esta perspectiva defendió, contra interpretaciones neoplatónicas, y más concretamente contra Apolinar de Laodicea, las dos naturalezas en Cristo. Compuso muchas obras, que se han perdido y sólo se conocen algunos Comentarios sobre la Biblia y Tratados sobre el dogma.
 
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