Diógenes

(450-399 a.C.). Filósofo griego, nacido en Apolonia (Tracia). Era de tradición jonia. Diógenes explicó la existencia de las cosas con base en un desarrollo continuo de relaciones recíprocas. Ahora bien, estas relaciones no serían posibles si a cada ente le correspondiese una substancia individual, por lo cual hace depender la multiplicidad de las cosas y el devenir de las trasformaciones de un único elemento primordial, que es el aire. Proclamó que el aire es divino, inteligente, omnipresente y omnipotente y el espíritu que anima las cosas; también que el aire está sujeto constantemente a los procesos de condensación y rarefacción. Con esta doctrina supera el dualismo de Anaxágoras entre materia e intelecto y atribuye al principio del aire, tomado de Anaxímenes, una inteligencia creadora y ordenadora. Sabemos poco sobre su vida, excepto que visitó Atenas. Sus puntos de vista fueron satirizados por Aristófanes en el 423 en su comedia Las nubes. Aunque tomó prestadas ideas de Anaxágoras y Leucipo, su tratamiento de la filosofía está lejos del materialismo de estos. Escribió un libro titulado Sobre la naturaleza, gran parte del cual nos ha llegado gracias a las citas de Simplicio, en el que trata aspectos de meteorología y antropología; otras obras suyas no nos han llegado. Realizó una gran contribución a la ciencia médica como sucesor de Empédocles y la escuela pneumática, y desarrolló las teorías relativas a la respiración, la generación y la sangre. Aristóteles conservó su descripción de las venas en su Historia de los animales.
 
Volver