Diógenes de Sínope

(ca.400-ca.323 a.C.) Filósofo muy famoso, nacido en Sínope, cerca del mar Negro, e hijo de Hicesias, que fue director de la casa de la moneda. Diógenes fue uno de los fundadores de la escuela filosófica cínica. Se trasladó a Atenas hacia el 362, después de que su padre, un acuñador de moneda, fuese expulsado de Sínope por alterar la composición de las mismas. Es poco probable, de acuerdo con la cronología, que estudiase con Antístenes, quien debió de morir antes de que Diógenes llegase a Atenas, pero recibió una gran influencia de él. Diógenes se distinguió por un estilo de vida simple y pobre, y por su rechazo de las convenciones, que veía como antinaturales. Creía que practicando el ascetismo (áskesis), el cuerpo podía ser entrenado para necesitar muy pocas cosas (principio de la autosuficiencia o autárkeia). Enseñó que la virtud consistía en evitar el placer y que la felicidad podía obtenerse satisfaciendo las necesidades naturales del modo más simple y práctico. A causa de su falta de convencionalismo, de ausencia de pudor en su comportamiento y particularmente por su lema "hacerlo todo en público", se le empezó a conocer en Atenas como "el Perro (Kýon), término que dio lugar al nombre de su escuela: "Cínica". Empleó métodos drásticos de demostración práctica, así como bromas cáusticas, para enseñar a todo aquel que quería escucharlo. Se dice que habitaba en un tonel, sin más vestido que una capa, ni más muebles que un palo, un saco y una escudilla. Incluso se desprendió de ésta cuando vio a un niño beber con el hueco de la mano. Se sabe poco sobre su vida, aunque surgieron muchas leyendas sobre un personaje tan excéntrico; por ejemplo, la de su encuentro con Alejandro III Magno: cuando el rey le preguntó a Diógenes qué era lo que quería, este le replicó que solo que se apartase, pues le tapaba la luz del sol. Diógenes fue rápidamente adoptado como personaje de ficción y también en las sátiras. Las muchas anécdotas que se le atribuyen, plasman las características de las virtudes cínicas de la autarquía, la anaideia, la parresía y la apathía. En el plano social predica un comunismo extremo, extendido hasta la copropiedad de las mujeres y de los hijos. Parece que pasó los últimos años de su vida en Corinto, en donde pudo haber sido tutor de los hijos de un tal Jeníades. Escribió diálogos y tragedias, de las que nos han llegado unos pocos fragmentos. Gran parte de lo que se le atribuía antiguamente es espurio. Su discípulo más importante fue Crates. Diógenes ejerció una considerable influencia en el desarrollo de las creencias estoicas: a los estoicos les complacía ver una línea de transmisión filosófica que empezaba en Sócrates, pasaba por Antístenes, Diógenes, Crates y llegaba hasta Zenón de Citio. Ver, Craneo.
 
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