Ojo Udjat
o Udyat. Corresponde al signo jeroglífico "udjat". Desde los primeros tiempos el sol y la luna fueron considerados en Egipto como los ojos del dios Horus, el gran halcón, aunque a menudo se les diferenciaba: el ojo izquierdo (el "Ojo de Horus") era el símbolo de la luna, mientras que el derecho (el "Ojo de Ra") era el ojo del sol. Dos pectorales ornamentados hallados entre los tesoros de Tutanjamón representan uno el ojo derecho o solar, mientras que el otro reproduce el ojo izquierdo debajo de un círculo lunar. Una historia mitológica explica cómo el Ojo de Horus fue dañado y posteriormente cicatrizó, lo que reflejaba las fases crecientes y menguantes de la luna; el nombre dado a este símbolo, udjat, vendría a significar "la totalidad o unidad restablecida". El ojo indestructible del dios Horus, que le fue devuelto de forma mágica tras haberle sido arrancado traicioneramente por Set, durante la lucha sostenida por ambos. Según la mitología había sido dañado por Seth y curado y completado por Thot. Símbolo de la luna y de la plenitud física. Designaba el disco lunar en su totalidad. La composición del propio símbolo no se ha desentrañado totalmente; sin embargo quizás represente un ojo humano o de halcón (dependiendo de la representación concreta) encima de la marca distintiva de la mejilla del halcón. La estilizada "línea de lágrima" en espiral debajo del ojo es de alguna manera similar a la de la cara del guepardo, animal que también se asoció con el cielo en la antigua mitología egipcia, en virtud de las motas estrelladas de sus costados. A pesar de las incertidumbres en torno al origen y significado del símbolo del ojo sagrado, su uso en la iconografía egipcia es extenso y relativamente claro. El ojo fue ante todo un mecanismo protector, lo que queda petente en los numerosos udjat representados en amuletos, joyas y placas protectoras que se colocaban sobre la incisión de embalsamamiento de las momias. Este aspecto protector forma parte, probablemente, del significado de los dos ojos que se pintaban usualmente en el lado izquierdo de los féretros del Primer Período lntermedio y del Imperio Medio. Aunque la momia era colocada en el féretro a menudo sobre su lado izquierdo, lo cual sugiere la idea de que los ojos podían servir de "ventana" hacia el mundo para el difunto, también tenían probablemente una función protectora. En este mismo sentido, los ojos de Horus pintados en las proas de los barcos servían a la vez para proteger la nave y para "ver" el camino que se debía seguir. Durante el Imperio Nuevo el ojo sagrado se representó con frecuencia con alas, revoloteando detrás de reyes y dioses como un emblema de fuerza protectora. Por sus orígenes mitológicos. el ojo sagrado podía también actuar como símbolo de ofrenda. Así, el ojo restablecido, que fue presentado por Horus a su padre, devino arquetípico del acto de ofrecimiento e incluso como ofrenda. En el arte de finales del Imperio Nuevo aparecen a menudo variaciones sobre este tema. Los mandriles como animales solares sagrados, también aparecen presentando ojos udjat al sol naciente; y en tiempos grecorromanos, se reproducía a menudo el dios Nefertem -asociado al loto y a las ofrendas- sosteniendo un Ojo de Horus en una mano. Su poder rechazaba las calamidades. El ojo udyat fue un poderoso amuleto.

