Ariete
Artefacto militar consistente en una viga larga, pesada y resistente, en ocasiones provista de ruedas que facilitan su desplazamiento, usado para derribar puertas, murallas, parapetos y otras defensas antepuestas a la acción ofensiva de los ocupantes. El ariete, que debía ser puesto en movimiento a brazo, exigía que se protegiese a los soldados contra el tiro del enemigo. Por esta razón estaba colocado bajo una especie de cobertizo sobre ruedas provisto de un techo sólido, recubierto de un revestimiento incombustible, por ejemplo, pieles de animales recientemente desollados. Algunos arietes antiguos llevaban labrada en su extremo de choque la cabeza de un carnero. Amiano Marcelino y Flavio Vegecio nos dejan descripciones de los arietes:
)o( "Se elige un abeto o un olmo grande y, en su parte más alta, se coloca una pieza larga, de duro hierro, que tiene forma de cabeza de carnero dispuesta a embestir y que, por ello, da nombre a la máquina. Y así, cuando se la suspende por unas asas de hierro que tiene a los lados, como si estuviera en una balanza, su movimiento se produce en un espacio determinado, ya que un grupo de soldados, tantos como permite la longitud de la madera, tiran de ella hacia atrás y la empujan otra vez hacia delante hasta romper lo que se encuentre a su paso con fortísimos golpes, tal como si fuera un carnero que se mueve adelante y atrás. De este modo, ante la frecuencia y la repetición de los golpes, los edificios se resquebrajan como si hubieran sido golpeados repetidamente por un rayo, y caen una vez desmoronadas las paredes. Si se abre brecha en un muro manejando con todas las fuerzas una máquina de este tipo, los defensores se retiran y entonces, rotas ya las líneas, se puede entrar en las ciudades mejor fortificadas" (Amiano Marcelino).
)o( "Los antiguos, no quisieron que las murallas de sus plazas estuvieran sobre líneas rectas para que los arietes no hiciesen en ellas grandes brechas, y prefirieron el que formasen varios ángulos, en los cuales construyeron torres, a fin de que si el enemigo intentaba tomarlas por escalada o acercar alguna máquina estuviese expuesto no sólo a los tiros del frente y del flanco, sino también ser herido por la espalda" (Flavio Vegecio Renato).

