Arimaspos
Cada uno de los pobladores fabulosos de Escitia, que tenían un ojo y luchaban con los grifos para arrebatarles el oro del río Arimaspo o Arimaspius. Etiológicamente, podría tratarse de arqueros habituados a cerrar un ojo para apuntar; aunque lo más probable es que sean criaturas fantásticas puestas al servicio de las divinidades infernales en las mitologías mongola y tibetana. También se les da el nombre de cíclopes.

