Odoacro

u Odovacar (435-493). Era un escirio y uno de los principales oficiales de Orestes. Después de llevar una vida nómada, fue jefe de los hérulos, que estaban a sueldo del imperio. En la historia resulta famoso por ser quien destituyó al último emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo, en 476, quien fue deportado al Castellum Lucullanum en la bahía de Nápoles y sobreviviría hasta el año 511 o incluso después. Tras remover a Rómulo Augústulo, a Odoacro se le presentó la oportunidad de nombrar un nuevo emperador titular y gobernar a través de él, o gobernar como agente del emperador romano de Oriente. A diferencia de muchos de sus predecesores, como Ricimero, se decidió por la segunda opción, devolviendo las insignias imperiales de Occidente al emperador Zenón en Constantinopla, junto con una carta en la que pedía ser confirmado dux de Italia. Zenón accedió a esta petición y le confirió el rango de patricio. Hasta su muerte en 480, el emperador legítimo de Occidente, Julio Nepote, siguió siendo teóricamente el superior de Odoacro, mientras que éste llegó incluso a emitir moneda en su nombre. Sin embargo, Odoacro también se tituló rex Italiae (Rey de Italia) y como tal fue reconocido durante el resto de su vida. No obstante, las relaciones entre Odoacro y la Roma oriental empeorarían posteriormente, y en 489, con el apoyo del emperador Zenón, los ostrogodos bajo Teodorico eI Grande invadieron el reino de Odoacro. Derrotado en 489 cerca de Aquilea, en Verona y a orillas del Adda en 490, se vio obligado a encerrarse en Rávena, y su ejército de bárbaros foederati y las escasas tropas romanas que aún existían fueron destruidas. Teodorico le invitó a un banquete, y se supone que le asesinó con su propia espada, haciéndose con todo su reino. Ver, Esciros.
 
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