Escipiones

Tumba de los. El monumento funerario de la ilustre familia de los Escipiones fue descubierto en 1780, en la orilla izquierda de la Vía Apia, en la vigna Sassi, un poco antes de la puerta de San Sebastián. El edificio tenia dos pisos: uno subterráneo y otro a flor de tierra; del segundo no quedan ya más que los basamentos de las columnas que decoraban la fachada. El hipogeo excavado en la toba, está sostenido por dos grandes pilares cuadrangulares; se ven fragmentos de mosaicos groseros, que marcan el inicio del arte y pertenecen seguramente a la época de la República. Al descubrirse este monumento funerario, se recogieron las cenizas de los Escipiones, mandándolas transportar a Altichiero (cerca de Padua) y depositándolas en un modesto mausoleo. Las inscripciones que adornaban las paredes de los subterráneos y el sarcófago de Cornelio Lucio Escipión Barbatus se colocaron en el Museo del Vaticano, El sarcófago de Cornelio está cortado en toba gris volcánica, de grano grueso, que se extrae de las montañas de Albano y que se conoce con el nombre de peperina y está adornado con un friso de rosáceas y triglifos. En 1781, al abrir este sarcófago, se halló en él esqueleto entero de Escipión Barbatus. Sobre la tumba se lee una inscripción que dice: "a Cornelio Lucio Escipión Barbatus, hijo de Cneo, hombre valiente y prudente y cuya belleza igualaba a su virtud. Fué cónsul, censor, edil. Se apoderó de Tarunsia y de Cisauna en el Samnio. Sometió toda la Lucania y llevó rehenes". Este Escipión Barbatus fue cónsul en el año de Roma 456. También se halló la funeraria de su hijo, Lucio Cornelio, que fue cónsul en 495 y arrebató a los cartagineses la isla de Córcega. Las demás inscripciones se refieren a Lucio Cornelio Escipión el Asiático y su hijo, Cneo Cornelio Escipión el Español, etc.. El más grande de los Escipiones, el Africano, no fue enterrado en este sepulcro de familia, a pesar de lo cual se puso en él su estatua. Por Cicerón se sabe que el poeta Ennio fue inhumado con sus patronos y favorecedores. Se ha creido que era del poeta un busto de peperina, coronado de hojas de laurel, colocado en el sarcófago de Barbatus, pero podría ser el retrato de algún personaje de la familia de los Escipiones.
 
Volver