Laodicea del Licos
o Laodicea ad Lycum. También trasliterado como Laodiceia o Laodikeia, antes conocida como Dióspolis y Rhoas. Ciudad del antiguo Imperio Seléucida, algunos kilómetros al sur de Hierápolis, al sur del río Licos, fundada entre 261 y 253 a.C. por el rey Antíoco II Theos y nombrada así en honor de su esposa Laódice. Fue una próspera ciudad comercial, ubicada en la intersección de dos importantes rutas, y famosa por sus textiles de lana y algodón. Era un centro comercial y bancario clave. Vendía una muy conocida pomada pars los ojos que contribuía a su riqueza, y también era famosa por prendas de vestir de alta calidad hechas de excelente lana negra. También contaba con un acueducto que les proveía de agua tibia. De acuerdo con Plinio la ciudad se llamó originalmente Dióspolis, "ciudad de Zeus", y luego Rhoas. Laodicea, cuya fundación se atribuye a Antíoco II Teos, fue probablemente construida en el lugar de esas antiguas ciudades. Estaba situada aproximadamente 10 km al sur de Hierápolis y 17 km al oeste de Colosas, sobre un importante camino. Después del asesinato de Seleuco III, su lugarteniente Acaios se volvió contra Antíoco III el Grande y en el año 220 a.C. ciñó la corona en Laodicea. Más tarde, Antíoco trasladó allí alrededor de dos mil familias judías de Babilonia. Esta comunidad judía adquirió gran importancia. En 188 a.C. pasó al reino de Pérgamo, y en 133 a.C. cayó bajo el dominio de Roma. Según Apiano, sufrió mucho durante la guerras mitridáticas, pero pronto se recuperó y hacia finales de la República y bajo los primeros emperadores, se benefició de su situación en una importante ruta comercial, convirtiéndose en una de las ciudades comerciales más importantes del Asia Menor, donde se realizaban importantes transacciones monetarias y se negociaba lana negra. Recibió de Roma el título de "ciudad libre", y fue la ciudad cabecera de un conventus que comprendía otras 24 ciudades. Cicerón recuerda haber juzgado casos allí hacia el 50 a.C.. La región sufría frecuentemente de terremotos, y Tácito apunta que en el año 60/61, bajo el reinado de Nerón, uno de ellos destruyó completamente la ciudad; los habitantes rehusaron la ayuda imperial y la reconstruyeron por sí mismos. La riqueza de sus habitantes creó entre ellos un gusto por el arte griego como se observa en sus ruinas, y dan testimonio del desarrollo de la ciencia y literatura los nombres de los filósofos escépticos Antíoco y Teoidas, sucesores de Enesidemo, y la existencia de una gran escuela médica. Fue también cuna del sofista Polemón de Laodicea (ca.88-144). La ciudad acuñaba sus propias monedas, cuyas inscripciones dan prueba de que en la ciudad se adoraba Zeus, Esculapio y Apolo, y a los emperadores. En los primeros tiempos del cristianismo, albergó una importante comunidad de creyentes. Su iglesia, cuyas ruinas aún se conservan, era una de las "Siete Iglesias del Asia Menor". En 494 la ciudad fue destruida por otro terremoto, lo que marcó el comienzo de su declive. En el sitio arqueológico actual pueden observarse las ruinas del estadio, el anfiteatro, el odeón, la cisterna y el acueducto. Cicerón vivió allí algunos años, antes de ser ejecutado por orden de Marco Antonio. Hoy, a unos 6 km al norte de la ciudad de Denizli, provincia de Denizli, cerca de la aldea de Eskihisar, Turquía. Ver, Cídrara.

