Amirteo

o Amyrtaeus. Faraón del Período Persa, de las últimas dinastías indígenas, de la Dinastía XXVIII (404-398), que reinó entre estos mismos años. Fundador y único representante de la Dinastía XXVIII. Es probable que descendiera de los reyes de la Dinastía XXVI saíta. Habiendo estallado la guerra civil entre Artajerjes II Mnemón y Ciro el joven, hijos de Darío II Notos, el príncipe Amirteo (probablemente nieto del compañero de Ínaro que había llevado el mismo nombre y había dirigido con este la rebelión egipcia de unos años antes en el reinado de Artajerjes I Longimano), se proclamó faraón poniendo fin a la Primera Dominación Persa. De su corto reinado no se sabe mucho, aunque ordenó, incomprensiblemente, la muerte del egipcio Tamos, gobernador de Jonia y de Eolia bajo el rey Ciro el Joven, cuando tal gobernador se refugió en Egipto, huyendo de la represalia persa. Tal vez esta muerte la ordenara Amirteo para evitar problemas con los persas o para apoderarse de la flota y tesoros del citado Tamos, según el historiador Diodoro. Asimismo, por Tucídides se sabe de una alianza que pactó con Arabia para atacar Fenicia. Época de guerras constantes y de alianzas inestables entre los diversos estados del Mediterráneo oriental, a los cuales se vió arrastrado el Egipto independiente. De hecho, las dos características esenciales de esta turbulenta época de la historia de Egipto, que se mantienen como dos constantes y que ayudan a entender esos años, son la permanente alianza de Egipto con cualquier enemigo de Persia en el exterior y las disensiones de la aristocracia egipcia en el interior, que provocaron una profunda inestabilidad en el trono. Su nombre aparece en la Crónica Demótica y en dos papiros arameos de Elefantina. De él no ha llegado ningún monumento. A su muerte, tras ser destronado, se produjo un período de revueltas, al que puso fin Neferites I (Dinastía XXIX). Ver, Ínaro.
 
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