Onías
(siglo II a.C.). Hijo del sumo sacerdote asesinado Onías III. Era, según la ley de la primogenitura, el sumo sacerdote legal de Jerusalén. No pudo hacer nada contra la decisión del general seléucida Lisias, de nombrar a un tal Alcimo como sumo sacerdote de los judíos, que era de linaje sacerdotal, de Aarón, aunque no fuera miembro de la familia de los Oníadas. Finalmente optó por refugiarse en Egipto, donde obtuvo de Ptolomeo VI Filométor permiso para construir en Leontópolis un templo judío, según el modelo del de Jerusalén. Allí, el sacerdocio de Sadoc fue perpetuado durante 230 años.

