Quieto
(Lusius Quietus) (ss. I-II). Libio por nacimiento, comenzó su carrera militar al frente de una unidad de caballería indígena, puesto del que fue destituido por Domiclano. Más adelante, él y sus jinetes moros se presentaron voluntarios para la guerra dácica de Trajano (105-106), donde su eficacia llamó la atención del emperador. De carácter cruel y violento, Quieto era leal y dispuesto siempre a coadyuvar en la política expansiva de Trajano. Posiblemente ello le valió el ingreso en el Senado y más tarde, el consulado (ca.117). Participó en la guerra pártica, conquistando parte de Mesopotamia y aplastando con fuerza desmedida una revuelta judía. Más tarde fue gobernador de Judea en un momento de inquietud en esa región. Cuando Adriano subió al trono, Quieto fue relevado del mando de Judea y de su unidad de caballería mora y en el 118 ejecutado por su supuesta participación en la llamada conspiración de los consulares.

