Tiridates III de Armenia

(ss. III-IV). Rey (287-330) de Armenia, llamado el Grande, santo y fundador de la Iglesia armenia. Era bisnieto del rey arsácida Cosroes I (216/217-252), sobrino de Tiridates II, e hijo de Cosroes II (279/280-287). La cronología de los reyes armenios del siglo III es muy discutida, porque la principal fuente es la historia novelizada de Agathangelos, que nos ha sido transmitida en varios resúmenes contradictorios y que mezcla a dos Cosroes y dos Tiridates. Según la historia contada por Agathangelos, el joven Tiridates huyó de los sasánidas que habían invadido Armenia bajo las órdenes de Sapor I (ca.252) y asesinado a su padre Cosroes. Se dirigió a Capadocia, que estaba en manos de Roma, y allí conoció a san Gregorio el Iluminador, hijo de Anak, el cual había estado implicado en el asesinato de su padre. El príncipe Tiridates, que poseía fuerzas sobrehumanas, sirvió bajo Diocleciano, venciendo en un duelo a un príncipe godo. Recuperó Armenia, donde sirvió a dioses paganos y persiguió a los cristianos. Gregorio el Iluminador fue martirizado y condenado a morir en una tumba, en la que permaneció 15 años, por haberse negado a hacer un sacrificio a la diosa Anahit. Tiridates, tras enfermar, fue curado por Gregorio y se convirtió al cristianismo, declarándola religión oficial. En 330 Tiridates fue envenenado por nobles que se oponían al cristianismo. Tradicionalmente se sitúa la conversión de Armenia en el 301 ó 303. Sin embargo, la conversión de Armenia debe situarse tras el nombramiento de Gregorio como obispo en 315, con lo que la subida al trono de Tiridates debe ponerse en relación a la paz de Nisibis del 298. El Gran Rey persa Narsés, hijo de Sapor I, atacó Armenia en 296 y expulsó (¿o mató?) al usurpador, que en el 287 había asesinado a Cosroes II, padre de Tiridates. El ejército romano que vino en ayuda de los armenios, fue derrotado por los persas en Carras (Amiano Marcelino), pero al año siguiente Narsés fue derrotado. Bajo protección romana, Tiridates tomó el gobierno del país. Como consecuencia de la paz de Nisibis entre romanos y persas, Armenia perdió algunos territorios, siendo compensada con territorios de Albania caucásica, aunque tuvo que reconocer la supremacía de Roma. Venerado como santo, la fiesta de san Tiridates Rey se celebra el 29 de noviembre.
 
Volver