Amora
Originalmente era un oficiante que permanecía de pie junto al predicador durante las reuniones públicas de instrucción religiosa en la sinagoga y que traducía en voz alta al idioma nacional lo que el predicador iba leyendo en hebreo en voz baja. Posteriormente se aplicó este nombre a la enseñanza de los doctores llamados "amoraim" que comentaban la Misnáh en Babilonia y Palestina entre el año 219 y el 500 de nuestra era,

