Glandes

Nombre dado a los proyectiles de plomo utilizados por los honderos, así llamados en los textos latinos por su semejanza a bellotas. Se podían fabricar con pesos estandarizados, facilitando el trabajo de los honderos para calcular alcance, trayectoria, puntería y potencia. La mayoría de los glandes de plomo, en el mundo griego tanto como en el romano, adoptan una forma bicónica o almendrada, oscilando normalmente entre treinta y ochenta gramos de peso, aunque Diodoro dice que los baleares usaban, en 311 a.C., piedras de hasta una mina (en torno a los 400 gramos). Ocasionalmente las glandes latericiae podían calentarse al rojo para su uso como proyectiles incendiarios, según cuenta César que hicieron sus enemigos galos.
 
Volver