Polícrates
(siglo VI a.C.). Tirano de Samos en la segunda mitad del siglo. Estableció su tiranía hacia 535 contra la aristocracia de los ricos samios, con la ayuda del tirano de Naxos, Ligdames, y de sus hermanos Pantagnoto y Silosonte. Al principio dividió la isla en tres zonas y cedió dos a sus hermanos Pantagnoto y Silosonte; luego mandó matar al primero y desterró a Silosonte, el hermano menor. Durante el gobierno de Polícrates la isla de Samos quedó establecida como uno de los más grandes poderes navales del Mediterráneo, correspondiéndose la expansión de su poderío con el nacimiento de una de las más florecientes ciudades del Egeo, hacia donde acudían embajadas de todos los estados vecinos. Polícrates guerreó contra Mileto e intervino en las Cícladas, donde conquistó la isla de Renea para agregarla a Delos. Esparta y Corinto intentaron vanamente derribarlo. Aunque cedió varias veces a la tentación de las aventuras guerreras, buscó contemporizar con las poderosas monarquías orientales. Mantuvo relaciones amistosas con Ciro, después con Cambises y el faraón Amasis. Polícrates arrendó su flota a Cambises II para la conquista de Egipto por el Imperio persa (525), iniciando una íntima relación con los medos que, pasados los primeros años de recíproco intercambio, se revelaron fatales con el paso del tiempo. Sus marineros se amotinaron y se unieron a un intento de los aristócratas samios, ayudados por Esparta y Corinto, para destronarlo. Sobrevivió a la revuelta. Siguiendo como fuente a Heródoto, en el 522 Polícrates arribó con su flota en la satrapía persa de Magnussia, donde iba a llevar a cabo una serie de tratados con el sátrapa Oretes. Sin embargo, Oretes sorprendió en una emboscada a Polícrates cerca de Sardes, se apoderó de sus naves y mandó asesinar al tirano. Durante su reinado, admiró a los griegos por sus grandes trabajos. Reconstruyó el templo colosal de Hera, "el más grande de todos los templos que yo he visto", nos dirá el historiador Heródoto y uno de los santuarios más venerados de la Grecia clásica. Hizo construir por el ingeniero arquitecto Eupalinos de Mégara un acueducto subterráneo que provocará, un siglo más tarde, la admiración de Heródoto, así como un muelle en aguas profundas. Polícrates recibió en su corte al poeta Ibico de Regio y al gentil Anacreonte de Teos, al mismo tiempo que hizo cincelar su célebre anillo por Teodoro de Samos, el más ilustre artista de este tiempo.

