Carmenta
o Carmentis. Carmenta es, en la leyenda romana, madre de Evandro. Con él llegó de Arcadia cuando, desterrado de su patria, hubo de buscar refugio en Occidente (Ver, Evandro). El nombre de Carmenta no era, según se afirma, el que tenía en Arcadia; tan pronto se dice que su nombre primitivo fue el de Nicóstrata, como Temis o Timandra (e incluso Telpusa). Se creyó que era una ninfa hija del río Ladón. En Roma le dieron el nombre de Carmenta, debido a que poseía el don profético (de carmen, el "canto mágico"). Su conocimiento de los oráculos y los destinos le permitió elegir entre todos los lugares de Roma el lugar "feliz" para establecer en él a su hijo. Cuando Hércules estuvo en Palanteo, de regreso de la expedición contra Geriones (Ver, Heracles), profetizó al héroe el destino que le aguardaba (Ver, Caco). Murió a los 110 años. Su hijo la enterró al pie del Capitolio, no lejos de la Puerta Carmental, llamada así en memoria de la profetisa. Se contaba también que Carmenta no era la madre de Evandro, sino su esposa. Y para explicar la exclusión de las mujeres del culto de Hércules en el Ara Maxima, se decía que el héroe había invitado a Carmenta a participar en el sacrificio que ofreció cuando la fundación de este altar, pero ella había rehusado. Irritado, el dios prohibió que en adelante asistiesen las mujeres a la celebración de este culto. Algunos anticuarios romanos consideran a Carmenta como divinidad de la generación. Era invocada con el doble nombre de Prorsa y de Postuersa, según las dos posiciones posibles del niño que ha de nacer. Ver, Evandro, Camenas.

