Cosroes II
Parviz "el victorioso" (ca.550-628). Rey persa de la Dinastía sasánida nacido a mediados del siglo VI. Fue hijo del rey Hormisdas IV (579-590) y nieto de Cosroes I (531-579) y ocupó el trono desde el año 590 hasta el año 622, falleciendo en 628 en Ctesifonte. Apenas hay datos sobre los primeros años de su vida, habiendo sido elevado al trono por los magnates sasánidas tras una rebelión que llevaron a cabo contra Hormisdas IV hacia 590, a quien posteriormente cegaron y mataron. Al inicio de su reinado tuvo que hacer frente a una complicada situación, ya uno de los generales del anterior rey, Bahram Chûbin, miembro de una noble familia arsácida, había invadido Ctesifonte y se había proclamado rey con el nombre de Bahram VI (590-591). De este modo Cosroes II se vio obligado abandonar su reino. La guerra contra los bizantinos, que había comenzado en 571, aún no había terminado. Cosroes I fue a Siria y persuadió al emperador Mauricio I de que le enviara ayuda para expulsar a Bahram VI del trono. Tras ser derrotado en la ciudad de Nínive se refugió en Bizancio, donde obtuvo la protección de! emperador Mauricio (582-602). Poco tiempo después, gracias a la colaboración bizantina, Cosroes II derrotó al usurpador que se vio obligado a huir y asesinado poco después. De este modo quedó sellada la paz con Bizancio. Recuperado el trono, Cosroes II persiguió a los partidarios de Bahram y consiguió la total sumisión de sus súbditos. Como pago a la ayuda prestada, el rey persa renunció a las ciudades de Dara y Nínive y a una parte importante de Armenia, además pactó con Mauricio que los armenios refugiados en Bizancio podían regresar a Persia respetándose sus costumbres y se permitiría el regreso de los obispos cristianos a Siria. Estas condiciones fueron contempladas por los nobles persas con recelo, ya que opinaban que los sacrificios eran excesivos. Además el matrimonio de Cosroes II con una cristiana, dio lugar a que muchos de sus súbditos, consideraran que su rey había abandonado las antiguas costumbres y se había convertido al cristianismo. Cosroes II era inferior a su abuelo. Fue altivo, cruel, avaro y lujurioso; no era un general, ni un administrador. Al principio de su reinado, favoreció a los cristianos, pero en 602, cuando Mauricio fue asesinado por Focas (602-610), inició una guerra contra Bizancio para vengar su muerte y expandir su reino. Sus tropas saquearon Siria y Asia Menor, logrando avanzar hasta Calcedonia en 608. Entre los años 604 y 610 Cosroes II se apoderó de Armenia, de algunas ciudades de la Capadocia, como Cesarea, y llegó finalmente a las proximidades de Constantinopla. El rey persa no contento con recuperar los territorios perdidos al inicio de su reinado, decidió ampliar sus fronteras, así en el año 611 envió a Sharvaraz, uno de sus generales, a invadir Siria, logrando apoderarse de Antioquía y Damasco. Tras estas exitosas campañas, Cosroes planeó la invasión de Palestina, ya que esta región, si era tomada, podía facilitar el paso de sus ejércitos a Egipto. En el año 615 llegó a Jerusalén, donde destruyó el Templo y saqueó algunas de las iglesias más importantes, como la basílica del Santo Sepulcro, donde se apoderó de gran cantidad de tesoros y de importantes reliquias, como la cruz de Cristo (Vera Cruz), que fue enviada a la capital de su reino. Se dice que Cosroes la puso en el escabel de su trono para demostrar su desprecio por los cristianos. Hay que destacar que en esta campaña, perecieron unos cincuenta mil cristianos y las tropas de Cosroes II contaron con la la colaboración de la población judía, muy presionada por los emperadores bizantinos. Los bizantinos no podían ofrecer mayor resistencia, pues se encontraban sumidos en disputas internas y presionados por ávaros y eslavos. La derrota de los bizantinos cristianos fue sentida con pesar por los musulmanes que habían organizado el primer estado árabe en la ciudad de Medina, pero fue celebrada por los paganos de La Meca, que perseguían a los musulmanes y apoyaban a los persas zoroastrianos. En ese momento, el Imperio persa era el más poderoso y una victoria bizantina era impensable. Poco tiempo después Cosroes inició la conquista de Egipto, invadiendo la ciudad de Gaza, El Cairo y Alejandría, llegando con sus ejércitos hasta Etiopía, tras lo cual avanzó hasta Cirene que quedó destruida, y se aproximó a la actual Trípoli. En el Corán se profetizó que los romanos (bizantinos) derrotarían a los persas (Corán 30:2-4), lo que se comenzó a cumplir una década después con las sucesivas victorias de los bizantinos hasta la retirada de los persas de Egipto. Más adelante, los musulmanes conquistaron La Meca, evento que había sido predicho dos años antes en el Corán 54:45, aunque tras la muerte del profeta Mahoma, bizantinos y persas cayeron ante los musulmanes. En 622, el emperador Heraclio sucedió a Focas en 610 y gobernó hasta 641. Heraclio intentó iniciar las negociaciones para firmar la paz con los persas, pero Cosroes II impuso unas condiciones muy duras, que en la práctica eran imposibles de llevar a cabo, ya que afirmó que la primera condición que los bizantinos debían cumplir era abandonar el cristianismo y adoptar la religión persa. Estaba decidido a humillar totalmente a sus enemigos, e impuso unas condiciones muy duras, ya que obligó al pago de un tributo anual de mil talentos de oro y de plata y a la entrega de mil vestidos, mil caballos y mil doncellas, también con carácter anual. La reacción bizantina no se hizo esperar y Heraclio fue capaz de tomar el control y con 50.000 soldados, venció a los persas en Issos. En 624 avanzó hasta el norte de Media, donde destruyó el gran templo de fuego de Gandzak (Gazaca). En 626 luchó en Lazistan (Cólquida), mientras Sharvaraz avanzó a Calcedonia, e intentó en vano, unido con los ávaros que le aportaron 80.000 guerreros, conquistar Constantinopla; la ciudad resistió con solo 12.000 defensores, mientras la mayoría de los bizantinos avanzaron por mar y atacaron la retaguardia persa por sorpresa. Más tade Heraclio derrotó al ejército persa en la batalla de Nínive, se apoderó de la ciudad de Deskerch donde residía la familia del rey persa, aunque poco tiempo después se vió obligado a abandonarla. Así tras el ataque directo al corazón del reino sasánida, Heraclio consiguió recuperar la Vera Cruz y avanzó hacia Ctesifonte. Cosroes II escapó de su residencia favorita, Dastagei cerca de Bagdad, sin ofrecer resistencia y como su despotismo e indolencia habían despertado oposición por todas partes, su hijo mayor Kavad II, que gobernó brevemente en 628, a quien Cosroes II había encarcelado, fue puesto en libertad por algunos magnates y luego proclamado rey. Cuatro días después, Cosroes II fue asesinado en su palacio. Mientras tanto, Heraclio volvió triunfante a Constantinopla. En 629 la Vera Cruz le fue devuelta y Egipto evacuado, mientras el Imperio persa, de la grandeza evidente que había alcanzado diez años antes se hundió en una anarquía total, lo que fue aprovechado por las tropas del primer Califato islámico al empezar el año 634. Cosroes II es recordado también por ser contemporáneo del Profeta Mahoma, quien incluso le habría enviado mensajeros para predicar la nueva religión del Islam, de la misma forma que lo había hecho con otros emperadores cerca de la península Arábiga. Sin embargo, Cosroes II, como consta en los registros de la historiografía islámica, rompió la carta de Mahoma e insultó al mensajero y a las enseñanzas del profeta. Heracilo, quien recibió con amabilidad al mensajero musulmán, guardó la carta y mostró el resto de su vida admiración y respeto por el profeta.

